Lunes 12 Octubre 2026

Las cárceles de Acatlán de Osorio y Huejotzingo fueron las peor evaluadas de Puebla en el último Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), mientras que las mejor calificadas fueron el penal de Tepexi de Rodríguez y el femenil de Ciudad Serdán, aunque estos últimos apenas consiguieron aprobar, pues sus calificaciones estuvieron a unas centésimas de ser reprobatorias.

La CNDH evaluó las 16 cárceles de Puebla, pero 14 reprobaron el diagnóstico al obtener puntuaciones que van desde los tres hasta los cinco puntos, entre las que se encuentran el penal de San Miguel, San Pedro Cholula y el Centro Penitenciario para Adultos Mayores.

A nivel nacional, Puebla se ubicó entre los diez estados con las peores calificaciones penitenciarias, al ocupar el noveno lugar entre las 32 entidades, con 5.10 puntos. Por arriba del estado se encuentran Baja California, Nayarit, Hidalgo, Quintana Roo, Baja California Sur, Sinaloa, Tabasco y Tlaxcala, en ese orden.

El diagnóstico revisa las condiciones en las que viven las personas privadas de la libertad, como la atención médica, alimentación y seguridad dentro de las cárceles. También analiza si cuentan con oportunidades para estudiar, trabajar y prepararse para su reinserción social, al igual que la atención que reciben los grupos con necesidades específicas, según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de 2025, publicado el 7 de octubre de 2026 por la CNDH.

Acatlán y Huejotzingo, las peores cárceles de Puebla

El análisis de la CNDH corresponde a 2025, año en el que el penal de Acatlán de Osorio obtuvo una calificación de 3.42 puntos, mientras que el de Huejotzingo registró 3.84 puntos.

En dicho año, el manejo del penal de Acatlán de Osorio estaba en manos del gobierno de Guadalupe Lucero Bárcenas, quien enfrentó una crisis política que derivó en un proceso para removerla del cargo en 2026, luego de que ocho de los diez regidores de su Cabildo solicitaron su destitución por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos, falta de transparencia y acusaciones de nepotismo.

En el caso de Acatlán de Osorio, la CNDH encontró problemas de sobrepoblación y hacinamiento, deficiencias en la atención médica, mala alimentación y condiciones inadecuadas de higiene en las instalaciones. También señaló la falta de personal de seguridad y custodia, así como problemas para prevenir hechos violentos dentro de la cárcel, entonces a cargo de Kenya Soledad Martínez García, prima de la expresidenta municipal.

Las irregularidades también alcanzaron las oportunidades de reinserción social, pues el organismo detectó carencias en las actividades educativas, deportivas y laborales, además de deficiencias en la atención a personas adultas mayores, con discapacidad y que viven con VIH o sida.

Fuente: Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la Comisión. Nacional de los Derechos Humanos

Respecto al penal de Huejotzingo, municipio gobernado por Roberto Solís Valles (2024-2027), obtuvo 3.84 puntos. La CNDH encontró problemas similares a los de Acatlán, como sobrepoblación, hacinamiento, deficiencias en la alimentación y los servicios médicos, además de falta de custodios y presencia de actividades ilícitas dentro de la cárcel.

Algunos de los problemas del penal de Huejotzingo ya habían provocado que interviniera la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla en 2025.

En mayo de ese año, la SSP realizó una revisión en el penal después de que recibió una denuncia por presuntas irregularidades, lo que derivó en un operativo en el que aseguraron drogas, teléfonos celulares, armas punzocortantes y otros objetos que estaban en posesión de los internos.

Además, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, pidió al alcalde la destitución del director del penal, José Miguel Jiménez Castillo, al considerar que no cumplía con el perfil para ocupar el cargo. Sin embargo, de acuerdo con la información recabada, continúa encargado de la cárcel de Huejotzingo.

Los otros 12 penales de Puebla que reprobaron la evaluación de la CNDH

Además de Acatlán de Osorio y Huejotzingo, otras 12 cárceles de Puebla obtuvieron calificaciones reprobatorias en el diagnóstico de la CNDH, principalmente por deficiencias en los servicios de salud, alimentación, condiciones de las instalaciones y oportunidades de reinserción social.

Entre las peor evaluadas se encuentran los penales de Libres, con 4.58 puntos; Huauchinango, con 4.69; Xicotepec, con 4.74, y Tehuacán, que obtuvo 4.89 puntos.

A estos se suman Tecamachalco, con 5.07 puntos; San Pedro Cholula, con 5.11; el penal de San Miguel, ubicado en la capital poblana, con 5.31, y Tepeaca, que alcanzó una calificación de 5.50.

Las cárceles de Teziutlán y Zacapoaxtla tampoco lograron aprobar, al obtener 5.54 y 5.55 puntos, respectivamente. En el caso de Tlatlauquitepec y el Centro Penitenciario para Adultos Mayores de Puebla, ambas registraron 5.56 puntos.