Martes 08 de Diciembre de 2015
Falleció la principal artesana de los vestidos de la santa patrona de Huamantla a la edad de 90 años, quien a su vez realizó esta tarea por más medio siglo con fe y devoción HUAMANTLA Alina FERNÁNDEZ Corresponsal BORDADORAEn el municipio de Huamantla, Carolina Hernández Castillo, mejor conocida como Carito, falleció este domingo a los 90 años de edad, por lo cual se le rindió un emotivo homenaje en reconocimiento a su trabajo, pues encabezó las labores de bordado del vestido de la Virgen de la Caridad, actividad que desarrolló por 52 años y cuya tradición fue heredada por su abuela María de Jesús Farfán. Carolina Hernández Castillo, o Carito, estuvo al frente por más de medio siglo del grupo de 50 damas a quienes se les ha denominado Bordadoras de las Estrellas, las cuales son las responsables de bordar el vestido y manto de la Virgen de la Caridad, mismo que luce durante la tradicional Noche que Nadie Duerme. El Pueblo Mágico de Huamantla se encuentra de luto, luego del fallecimiento por causas naturales de la principal bordadora Carolina Hernández Castillo, quien fue velada en el Museo de la Virgen de la Caridad, donde autoridades, familiares y amigos acudieron hasta su féretro. La hoy occisa se encontraba envuelta en el manto de la Virgen de la Caridad y su fotografía arriba, mientras que a un lado prevalecía la imagen de la Virgen de la Caridad, así como adornos y coronas florales. Asimismo, se le rindió otro homenaje en la presidencia de Huamantla, donde las autoridades municipales dieron un reconocimiento a la hoy occisa por su labor histórica y artística, misma que presenciaron las Bordadoras de las Estrellas. De manera posterior, la carroza fúnebre partió a la Basílica de la Caridad donde se efectuó la misa, la cual fue presidida por el obispo Francisco Moreno Barrón, quien se sumó a las condolencias de los familiares por la pérdida del personaje tan importante para el municipio de Huamantla. La carroza partió hacia el Panteón de Jesús, donde fue sepultada y sus familiares, amigos y vecinos dieron un último adiós. Una vida entre hilos Meses previos a la gran fiesta, Hernández Castillo iniciaba el bordado y con sus manos mágicas entregó a la santa patrona prendas espectaculares, las cuales fueron admiradas no sólo visitantes nacionales sino por extranjeros. En ocasiones anteriores, Carolina Hernández Castillo comentó sentirse satisfecha por realizar esta noble labor, la cual mostraba mucha fe y amor. De esta manera, la mujer dejó esta tarea a sus sobrinas Elvira y Laura Hernández, quienes continuarán con la tradición y legado histórico.