Martes 08 de Diciembre de 2015 |
| RODOLFO RUIZ R Entre algunos dirigentes y militantes priistas que en los últimos días han tenido contacto con Blanca Alcalá Ruiz ha llamado la atención las palabras que ésta les expresa respecto al proceso de selección del candidato del tricolor a la gubernatura de Puebla. “Necesito que me ayudes a ser gobernadora, tengo que ser gobernadora”, como si diera por hecho que la nominación -sin decirlo expresamente- ya fuera suya. Estos mismos priistas aseguran que la actitud de la senadora, su forma de comportarse y conducirse en actos públicos, como el del sábado pasado en el jardín La Pirámide de San Pedro Cholula, organizado por la dirigencia estatal del PVEM, es la de una política que ya sabe que la decisión del gran elector se inclinará a su favor. Si Blanca Alcalá habla como candidata, camina con candidata, se toma selfies con la gente como candidata y se comporta como candidata, es porque ya sabe que será candidata pero no puede decirlo hasta llegado el momento. Un factor adicional que hace suponer a no pocos priistas que la expresidenta municipal de Puebla será la ungida es el despliegue publicitario de su tercer informe de actividades como senadora de la República. Dicen los que saben que nadie que sepa lo que se avecina sube 30 espectaculares con su imagen en la zona metropolitana y otros tantos en el interior del estado o manda a pintar decenas de bardas y a repartir cientos de lonas de gran tamaño con su nombre y la frase “Creando el futuro para todos”. Con lo anterior no estoy diciendo que la senadora sea la elegida, pero que sí que parece y que en política lo que parece, es o termina siendo. @periodistasoy |