Viernes 11 de Diciembre de 2015
CARLOS GÓMEZ En estos momentos sobre las mesas del gobernador, Rafael Moreno Valle, y el presidente municipal de Puebla, Tony Gali Fayad, sólo quedan cartas para elegir a la persona que arribará al Ayuntamiento en los pri­meros meses del 2016: Luis Banck o Mario Riestra. Aunque hace unas semanas la lista era mayor, en este fin de año se redujo a dos personas con posibilidades reales de asumir la Presidencia Municipal de Puebla para concluir el periodo por el que fue electo el alcalde, Tony Gali. Atrás quedaron las aspiraciones de la diputa­da, Patricia Leal Islas, y del senador, Javier Loza­no Alarcón. Ninguno de los dos cumplió con los requisitos de lealtad y capacidad que fueron primordiales para aprobar los filtros aprobados por Moreno Valle y Tony Gali. Si se tuvieran que etiquetar a los dos finalistas se puede establecer que el candidato del gobernador es Luis Banck, actual secretario estatal, para ser el próximo presidente municipal interino de Puebla. Y Mario Riestra es el candidato de Tony Gali por ser su hombre de mayor confianza dentro del gobierno municipal. Pese a que se ha señalado que ya se tomó la deci­sión a favor de Luis Banck, eso es falso, aunque sí está en la final y se analiza su perfil, pero nada más. Mario Riestra tampoco puede cantar victoria pero está en la final. Todo quedará resuelto poco antes del informe de Tony Gali en febrero de 2016. Antes no se tomará la decisión. Un factor para poder decidir es conocer el nombre del candidato o candidata del PRI a la gubernatura. Una vez que en enero se conozca el nombre del rival de Tony Gali se hará una nueva evaluación de los perfiles de Luis Banck y Mario Riestra para deter­minar quién desempeñaría un mejor papel y ahí es donde Mario Riestra tiene ventaja sobre Luis Banck. ¿Quién conoce mejor a los grupos que conviven al interior del Ayuntamiento? La llegada de Luis Banck provocaría sobresal­tos entre los miembros del gabinete porque segu­ramente hará ajustes que pueden descontrolar el ritmo de trabajo y los acuerdos entre los persona­jes principales del actual gobierno. Hay muchos factores que se analizarán antes de tomar la decisión. Por eso sigue la duda sobre quién de los dos será el sucesor de Tony Gali. Nadie puede cantar victoria. La última palabra aún no está escrita.

******************

Quedó confirmado lo que ayer comentamos en esta columna con respecto a que la nominación del candidato o candidata del PRI será hasta ene­ro del 2016. Ana Isabel Allende confirmó la versión. Eso dará unos días de tranquilidad al interior del PRI. El tricolor ya parecía una olla de presión a pun­to de estallar. Sin embargo, las vacaciones de diciembre les caerán muy bien a los tres aspirantes y sus equi­pos de trabajo. La decisión aún no está tomada. Trascendió que será en la primera semana de enero cuando se haga la designación para presen­tar al candidato o candidata un día antes del Infor­me del gobernador o el mismo día del Informe. Sólo para arruinarle la fiesta. Al menos eso dicen en el PRI. gomezcarlos79@gmail.com