Viernes 06 de Mayo de 2016

Carlos Gómez

Ahora que inició la segunda parte de la campaña a la gubernatura es evidente que el PRI llega absolutamente dividido, con una desconfianza total, reclamos y en una ruta que parece peligrosa para la candidata Blanca Alcalá.

Si a Fernando Morales se le tacha de traidor en el PRI y ya hasta pidieron su expulsión del partido, el dirigente estatal, Jorge Estefan Chidiac, debería hacer por lo menos un extrañamiento a varios priistas que juegan a la simulación y también son unos traidores.

La lista es larga pero el caso más notorio es el subsecretario de la Sedatu, Juan Carlos Lastiri, quien de plano no se aparece ni por error en la campaña y ya sacó a sus operadores del proceso.

Lastiri apuesta a que Blanca Alcalá pierda las elecciones y por eso cuida su “estructura” y sus “recursos” para que pueda emplearlos a fondo para lograr la candidatura en el 2018.

Y un caso similar es el del delegado del IMSS, Enrique Doger Guerrero, que se mantiene ajeno a la campaña de Blanca Alcalá y aunque prometió todo tipo de apoyos en realidad es otro de los simuladores en el PRI.

Enrique Doger también apuesta a la derrota de Blanca Alcalá porque sabe que sin Tony Gali y sin Blanca Alcalá amanecerá el 6 de junio como el priista mejor posicionado y sin un rival claro del PAN.

Así que Enrique Doger de plano se encerró en su oficina a esperar pacientemente la derrota de Blanca Alcalá.

Cada día es más evidente la ruptura que se vive en el PRI porque Blanca Alcalá ha sido abandonada por los principales liderazgos como es el caso de Melquiades Morales y Mario Marín Torres.

En el caso de Melquiades Morales también deberían pedir su expulsión del PRI por traidor y de paso a toda su familia que juega del lado de Rafael Moreno Valle.

Y a Mario Marín se le puede adjudicar una buena parte de la guerra sucia contra Blanca Alcalá porque su necedad de regresar a la política restó muchos puntos a la candidata del PRI.

Y evidentemente a esa lista se debe sumar el líder de la CTM, Leobardo Soto, que no ha movido ni un dedo a favor de la candidata del PRI.

Los únicos personajes con los que cuenta Blanca Alcalá son Edgar Chumacero, Jorge Estefan Chidiac, Pepe Chedraui, Pablo Fernández del Campo, Rocío García Olmedo, Alejandro Armenta y en menor medida Javier López Zavala.

Así llega el PRI.

Dividido.

Lo que no han tomado en cuenta todos los traidores y simuladores es que si gana Blanca Alcalá les cobrará caro, muy caro, todo lo que han dejado de hacer en esta campaña.

Si Blanca Alcalá es gobernadora entonces habrá una limpia total en el PRI.

Muchos se irán del partido porque su deslealtad a la candidata será cobrada sin duda alguna.

Habrá que esperar al 5 de junio para saber el futuro de muchos priistas.

* @gomezcarlos79