Lunes 23 de Mayo de 2016 |
Carlos Gómez El proceso de admisión de la BUAP que terminó el pasado sábado con la publicación de los resultados, dejó un buen sabor de boca no sólo a la administración central, sino a todos los aspirantes que encontraron mayores opciones de ingreso a la máxima casa de estudios. En total se recibieron a 24 mil jóvenes para los niveles de preparatoria y licenciatura, lo que representa aumento de 10 por ciento con respecto al año pasado. El proyecto académico de Alfonso Esparza da claras muestras de solidez, transparencia y certeza a los nuevos universitarios. Para este proceso de admisión los aspirantes pudieron acceder al examen de admisión ya sin la barrera del promedio mínimo y del puntaje anteriormente establecido para aprobarlo. Esas nuevas condiciones de ingreso dieron la oportunidad a miles de jóvenes de presentar el examen y conocer con anticipación sus verdaderas posibilidades de ingreso a la carrera deseada. Para este año ya se abrieron tres nuevas ingenierías por lo que en total hubo 84 ofertas académicas para los más de 40 mil aspirantes. La BUAP no sólo fortaleció en los últimos años su estructura en Puebla, si no que se apuesta a la regionalización de la máxima casa de estudios. Para este nuevo proceso de admisión ya se incluyeron los campus regionales de San José Chiapa e Izúcar de Matamoros, éste con nuevos edificios. También este fin de semana se dio a conocer que existen 413 lugares disponibles en 21 carreras para los aspirantes que no alcanzaron lugar en su primera opción pero que pueden estudiar una licenciatura relacionada. Todo esto se reflejó con claridad el pasado sábado cuando se convocó a una marcha de estudiantes rechazados y sólo llegaron diez. Esos diez jóvenes fueron manipulados por un grupo interno en la BUAP que ha lucrado con la necesidad de estos jóvenes y les hacen creer que es con marchas y cartulinas con mensajes mal redactados podrían obtener un lugar dentro de la máxima casa de estudios. Desde luego que esta convocatoria tuvo un rechazo absoluto por parte de los aspirantes que no pudieron ingresar a la universidad ya que sólo diez respondieron a la convocatoria. Mientras realizaban su mini marcha también recibieron las críticas de las personas que los observaban caminar sobre la Avenida Reforma y Juan de Palafox y Mendoza. Y ya ni se diga en las redes sociales en donde se les exigió que en lugar de hacer sus marchas se pongan a estudiar. Esa es la confianza que genera el examen de admisión de la BUAP. Ingresan a la universidad los que obtienen mejores puntajes, los que estudiaron, los que se prepararon de manera adecuada y los que podrán concretar un sueño más en sus vidas. Así que se puede calificar como un rotundo éxito este proceso de admisión 2016 con un importante aumento de matrícula. Los 24 mil nuevos estudiantes podrán constatar personalmente por qué la BUAP es una de las mejores universidades del país y de América Latina. |