Miércoles 01 de Junio de 2016

Carlos Gómez

La gran apuesta del PRI en estos momentos es que la diferencia de más de dos dígitos entre su candidata y el abanderado del PAN se diluya gracias a los indecisos que no revelaron en las diferentes encuestas su intención real de voto.

Entre el 20 y 30 por ciento de los encuestados en los diferentes estudios se pronunciaron por reservarse su derecho de informar por quién votarían el próximo 5 de junio.

La cifra desde luego no es nada despreciable y en el plan de triunfo del PRI aparecen como su única esperanza real de obtener la victoria.

Sin embargo, nada garantiza que ese porcentaje en su totalidad se vaya directamente a favor de la candidata, Blanca Alcalá.

No obstante, es su última apuesta real por cerrar la elección del próximo domingo.

En el PRI le llaman voto de castigo de los poblanos hacia el gobernador, Rafael Moreno Valle, pero en los estudios esos indecisos no necesariamente simpatizan en su totalidad con el proyecto de Blanca Alcalá.

Así que en estos momentos los priistas tampoco pueden hacer cuentas alegres y contar con la totalidad de esos votos porque hay muchos factores que influyen en ese voto indeciso.

La principal debilidad de los priistas en estos momentos es que ese sector de la población que está catalogada como indecisa simplemente se suma a las cifras del abstencionismo.

Es decir, que simplemente no salgan a votar y ese porcentaje estimado entre 20 y 30 por ciento se reduzca.

Ese riesgo debe ser calculado de manera seria por parte de los operadores políticos del PRI y revisar a conciencia su estructura política.

Y es que las traiciones están a la orden del día y ya es por todos conocidos que los principales traidores del domingo serán los integrantes de la familia Morales Flores.

Melquiades Morales y su familia operará de manera abierta contra la candidata del PRI.

Lo mismo ocurrirá con la CTM y su líder, Leobardo Soto Martínez.

En tanto que la estructura de Juan Carlos Lastiri hará una huelga de brazos caídos –como ha hecho durante toda la campaña- y no moverán ni un solo dedo para apoyar a la candidata del PRI.

Otro grupo que tampoco moverá ni un dedo será el del delegado del IMSS, Enrique Doger, y la gente que aún tiene en el Ayuntamiento simplemente se mantendrá ajena al proceso electoral.

Y como todos ya sabemos Antorcha Campesina votará de manera dividida a favor de Tony Gali y Blanca Alcalá.

Y también deberán vigilar muy bien a los presidentes municipales porque muchos jugarán a la simulación.

La feria de las traiciones estará a la orden del día el próximo 5 de junio.

Ese es el peor escenario para el PRI.

Que su estructura sea aplastada por tanto traidor y simulador que rodea a Blanca Alcalá. Entonces sí, lo único que la podría hacer ganar sería el voto de los indecisos.

@gomezcarlos79