Viernes 03 de Junio de 2016 |
| Carlos Gómez En estos días de campaña electoral se ha perdido de vista en los medios de comunicación varios temas que a todos deberían preocuparnos y encender, otra vez, los focos rojos en materia de seguridad en Puebla. El principal tema, sin duda alguna, es la rebelión social ocurrida en San Marías Tlalancaleca en donde los pobladores han enfrentado en dos ocasiones a los huachicoleros. La sangre ya corrió por las calles de Tlalancaleca, ya decomisaron camionetas y en cualquier momento la violencia puede estallar nuevamente. No hay que perder de vista el dato revelado por el periodista, Iván Tirzo, en el sentido de que los huachicoleros han contratado a menores de edad para que les sirvan de “halcones”. Otro punto crítico es Palmar de Bravo. Desde hace muchos meses la violencia es el pan de cada día y recientemente cuatro personas fueron ejecutadas. Ni la presencia del Ejército Mexico, de la Policía Federal y de los cuerpos estatales y municipales de seguridad han podido con el grave problema del robo de hidrocarburos. No por nada Puebla ya se convirtió en el primer lugar a nivel nacional en tomas clandestinas en los ductos de Petróleos Mexicanos (PEMEX). Nada que presumir. Por el contrario, ese fenómeno aumentó de manera importante la violencia en varios municipios del estado. Y lamentablemente no se ve ninguna solución en el corto plazo debido a que la delincuencia organizada ya se apoderó de varios municipios y no hay fuerza pública que pueda frenar el robo de hidrocarburos. Otro foco rojo es lo ocurrido en el municipio de Izúcar de Matamoros en donde en los últimos días aparecieron la cabeza y la pierna izquierda de un hombre que fue descuartizado. Este hecho mantiene muy preocupada a la gente de ese municipio. Ejecuciones, descuartizados, levantones, entambados, gente derretida en ácido y las autoridades que siguen sin aceptar el grave problema de inseguridad de Puebla. Lamentablemente las campañas electorales acapararon dos meses la atención de los medios de comunicación y no se ha prestado la atención necesaria para entender la gravedad de la violencia, del robo de hidrocarburos y, sobre todo, la rebelión social de Tlalancaleca. Ojalá y que después del 5 de junio, y sin importar el resultado electoral, las autoridades estatales refuercen la seguridad en todo el estado y dejen de perseguir tráileres con publicidad y retenes para incautar sombrillas. La policía hace falta en muchos rincones del estado y en la capital poblana pero combatiendo la inseguridad. Así que por el bien de todos ya falta poco para que terminen las campañas y entonces sí vendrá la amarga realidad. La Puebla llena de problemas e inseguridad. @gomezcarlos79 |