Miércoles 08 de Junio de 2016 |
| Carlos Gómez Los priistas actúan como buitres en espera de la muerte lenta de la candidata y su equipo de campaña. Espera pacientes el final, dan picotazos, caminan alrededor de su presa, saborean su último suspiro. En eso se han convertido los priistas en los últimos meses, en una bola de buitres que esperaron pacientemente la caída de su candidata para destrozarla. O de qué otra forma se puede catalogar a aquellos priistas que ya buscan la cabeza de Jorge Estefan Chidiac, Alejandro Armenta, Edgar Chumacero, Karina Romero, entre otros. Saborearon una y otra vez la muerte de su candidata. La esperaron pacientes en sus oficinas, en las delegaciones federales, en sus escritorios. Esos priistas se pusieron la máscara de la simulación, mintieron una y otra vez a la candidata y juraron que estarían con ella hasta el final, en el campo de batalla, en sus respectivas trincheras, con el cuchillo entre los dientes y listos para dar una batalla épica y regresar juntos con el botín en las manos. Llegado el momento de la campaña se quitaron la máscara y enseñaron su verdadero rostro, su mezquindad política, su verdadero ser y dejaron sola a su candidata en un campo lleno de minas, contra un ejército casi invencible que terminó por aplastarla. Ellos, los buitres rieron una y otra vez. Cada golpe recibido por la candidata fue objeto de burlas, cada error del equipo de campaña fue celebrado con carcajadas, cada caída en el terreno de batalla fue motivo de fiesta. Esos buitres hoy salieron a merodear el cuerpo agónico de la candidata. Lo que no entienden esos buitres es que su premio será su castigo. Serán ellos los que vivan en carne propia la traición, la simulación y cuando menos se percaten estarán rodeados de otros buitres. En menos de dos años volverá la misma escena, los mismos traidores, los nuevos simuladores, la agonía no es de la candidata, la muerte lenta es de todos los priistas. Así que poco o nada tendrían que celebrar esos buitres tricolores. Entre ellos se destrozarán por las sobras del partido, se matarán sin piedad y la única palabra que sobrevivirá en el PRI es de venganza. Ya hay muchos políticos agónicos en el PRI. La derrota del 2010 y 2013 dejó muchos cadáveres y los pocos que sobrevivieron son simples fantasmas que recorren el viejo edificio del PRI. La suerte está echada y no precisamente favorecerá a los nuevos candidatos del PRI. Esa es la cruel realidad del PRI en estos momentos. Son un cementerio lleno de cadáveres y buitres en espera de las siguientes víctimas. @gomezcarlos79 |