Martes 21 de Junio de 2016
Por: Tere Mora Guillén Para Omar Mateen, estadounidense de origen afgano de 29 años, fue sencillo hacerse de una pistola y un rifle estilo militar, para cometer la masacre de 49 personas en la discoteca gay denominada Pulse, de Orlando, Florida; donde el mismo Mateen fue abatido por la policía. El asesino dos semanas antes del asalto, se dirigió a un pequeño establecimiento comercial ubicado a 19 kilómetros al sur de Fort Pierce, el municipio costero en que vivía, para adquirir una pistola y un rifle similar al de uso militar. El propietario de la armería ha señalado a medios locales, que Omar Mateen tuvo que esperar el máximo de tres días exigido por la ley para llevarse las armas, una vez aprobada la revisión de sus antecedentes penales. Sin embargo uno de los vendedores explica que el proceso, se puede resolver en tan sólo 15 minutos. Sabido es que el sistema de venta de armas en los Estados Unidos es sencillo. En este caso el comprador entregó un documento de identidad que demostró que vivía en Florida. Los datos se introdujeron en un ordenador conectado a la base de datos del sistema federal de revisión de antecedentes. Y al carecer de ellos, la transacción se realizó. Así de fácil resultó adquirir las armas para exterminar de manera artera a 49 personas, se trata de un hecho escalofriante en el que se interrumpen vidas de forma cobarde y tajante; la secuelas que provocan estos acontecimientos dejan cientos de corazones fulminados por el dolor. Con estos hechos registrados desde en transportes, avenidas, escuelas, bancos, hasta en sitios de esparcimiento, los ciudadanos del mundo, tenemos cada vez más, un acentuado temor por salir de nuestras casas. Uno se pregunta de qué sirve la libertad, el derecho más preciado con que contamos los seres humanos, si no hay garantías de seguridad en casi ningún sitio. Luego de la matanza en la discoteca de Orlando, Florida; cada vez son más las voces que claman, que las personas que están en la lista del FBI como sospechosos de terrorismo, no puedan adquirir armas. Eso no habría impedido la venta a Omar Mateen, dado que el FBI, que lo investigó, lo sacó de su lista en 2014. Por lo anterior, Barak Obama e Hillary Clinton consideran que la medida autraliana contra los tiroteos en masa puede funcionar en los Estados Unidos. Y es que Australia endureció sus leyes en 1996, luego del asesinato de 35 personas en una zona turística de la isla de Tasmania, a manos de un hombre de 28 años con antecedentes de esquizofrenia. Así, con una más rigurosa expedición de licencias, con esperas de 28 días, una estricta verificación de antecedentes, la exigencia de una causa justificada para adquirir un arma, y la implementación de un programa de recompra y destrucción de rifles, Australia ha disminuido significativamente los homicidios con armas de fuego. Lo cierto es que la venta de armas no puede realizarse de manera ligera, sabido es que las transacciones comerciales armamentísticas las llevan a cabo entidades comerciales, la responsabilidad principal de este comercio residen en los gobiernos, que se escudan en el derecho a la propia defensa para comprar o vender armas. Los ciudadanos de bien que habitamos el orbe, deseamos vivir de manera segura y pacífica, una vez más he de decir que nuestro mundo requiere grandes dosis de amor y respeto, a favor de la vida e integridad de las personas. tere_mora_guillen@yahoo.com.mx