Viernes 24 de Junio de 2016 |
| Carlos Gómez Enrique Doger Guerrero sabe que es el momento de ir por todo y no lo hará solo. El delegado del IMSS va por la dirigencia estatal del PRI, por la candidatura de su partido a la gubernatura, de amarrar la primera fórmula para el Senado de la República y para quitar a Pepe Chedraui de la dirigencia municipal. En pocas palabras, de adueñarse de lo que queda de su partido. La crisis en la que está sumergido el PRI a nivel nacional, el acto de congruencia de Manlio Fabio Beltrones al renunciar a la dirigencia nacional y la terquedad y falta de tacto de Jorge Estefan Chidiac y Blanca Alcalá para asumir la derrota y hacerse a un lado, son los elementos ideales para que Enrique Doger asuma un liderazgo natural. El encontronazo en redes sociales entre Iván Galindo y Silvia Tanús es apenas un botón de la guerra que se acerca en el PRI ante la embestida de Enrique Doger en una alianza callada que mantiene con Juan Carlos Lastiri. En estos momentos –y que quede claro la temporalidad–, los mejores aliados son Enrique Doger y Juan Carlos Lastiri. Los dos buscan el control del PRI porque saben que si logran derrocar y desterrar a Blanca Alcalá, Jorge Estefan Chidiac y Alejandro Armenta de Puebla, entonces podrán repartirse el pastel de las candidaturas para el 2018. A ninguno de los dos les desagradaría quedarse con la candidatura a la gubernatura o la primera fórmula del Senado de la República. Es un juego de ganar-ganar. Ya lo hicieron en la campaña de Blanca Alcalá, cuando ambos decidieron sacar las manos del PRI, dejar morir sola a la candidata de su partido y permitir que la destrozaran todos los días del proceso electoral. La alianza entre Enrique Doger y Juan Carlos Lastiri no es nueva y la fortalecerán en las siguientes semanas cuando usen la estructura del subsecretario de la Sedatu y los reflectores mediáticos –y los medios de comunicación– que tiene a sus órdenes el delegado el IMSS y que usó todos los días contra Blanca Alcalá para ser parte de la guerra sucia contra la candidata del PRI. Las condiciones son perfectas para que el delegado del IMSS sea el próximo dueño del PRI en Puebla. Pero corre el riesgo de fracturar más a su partido. Y Juan Carlos Lastiri no será su aliado eterno. En el PRI todos son unos traidores. Todos. Y Morena tampoco está a la vuelta de la esquina para Enrique Doger. Así que la jugada es muy arriesgada para el delegado. @gomezcarlos79 |