Martes 28 de Junio de 2016 |
| Carlos Gómez José Ángel Pérez García, dirigente estatal del partido Movimiento Ciudadano, firmó un acuerdo el 22 de abril el 2015 junto con los diputados Julián Peña Hidalgo e Ignacio Alvizar Linares en el que notificó a Carlos Martínez Amador, entonces presidente de la Juna de Gobierno, que la coordinación se rotaría hasta por un año. De su puño y letra firmó lo siguiente: “Por este medio y con fundamento en lo dispuesto por los artículos 44, 61 fracción I, inciso C, 84, 87, fracción I, 88, 96 y 96 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado Libre y Soberano de Puebla; Que por acuerdo de Movimiento Ciudadano, la Coordinación del Grupo Legislativo ante ese Poder, será rotativa hasta por un año. Por lo anterior informamos que a partir de esta fecha el Diputado Julián Peña Hidalgo asume la Coordinación del Grupo Legislativo de Movimiento Ciudadano ante esta LIX Legislatura del Honorable Congreso del Estado Libre y Soberano de Puebla”. La fecha de caducidad de la coordinación a favor del diputado Julián Peña ya pasó y simplemente José Ángel Pérez García desconoció el acuerdo firmado. Es un acto fuera de la legalidad, carente de congruencia y exhibiendo su ambición por el poder político y el control del partido no cumplió a su palabra y ahora no quiere cambiar al coordinador. ¿Qué tanto vale la palabra del dirigente estatal de Movimiento Ciudadano? Ya dejó en claro que nada. Puede más su ambición por el poder que su congruencia como persona. Pero ya había dado muestras de que su palabra carece de valor porque desde febrero pasado debió dejar la coordinación estatal de Movimiento Ciudadano y hasta la fecha sigue aferrado al cargo. Con apoyo del presidente municipal de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa, han decidido aferrarse al control de la dirigencia estatal en espera del reparto de candidaturas para el 2018. A ese nivel han llegado. A violar flagrantemente los estatutos de su partido. A desconocer los acuerdos legislativos. Todo por el control del partido y de las prerrogativas. La ambición de José Ángel Pérez y José Juan Espinosa ya provocó la molestia de la militancia de Movimiento Ciudadano y por eso buena parte de la estructura decidió desconocerlos y operar abiertamente a favor del candidato del PAN a la gubernatura, Tony Gali Fayad. La estructura ya les dio la espalda y pronto habrá repercusiones por estos actos debido a que Dante Delgado ya está notificado de todo lo anterior. La rebelión de la estructura de Movimiento Ciudadano está en marcha. ** Y ya que hablamos de Carlos Martínez Amador, éste también carece de congruencia política. Hoy pide a gritos la renuncia de la dirigente estatal, Socorro Quesada, porque los malos resultados que consiguió la ex candidata, Roxana Luna. Y la pregunta es ¿qué hizo Carlos Martínez Amador en la campaña de Roxana Luna? Nada, absolutamente nada. Así que sus exigencias no tienen ningún valor. www.contrastesdepuebla.com |