Martes 28 de Junio de 2016

El pasado sábado se realizó una novillada en San Agustín Tlaxco, una pequeña localidad ubicada en el norte del estado de Tlaxcala. Con motivo de la feria patronal el Ayuntamiento y el patronato de feria se echaron a cuestas, entre otras actividades, realizar una novillada.

La novillada resultó sensacional, tanto en el trapío de los novillos como en la actuación de los toreros. Es difícil de creer que una población pequeña, lejos de la capital, en una plaza portátil, se tomen en serio la fiesta.

Las notas periodísticas dirán muy poco al respecto, unas cuantas líneas con resultados que nadie creerá, supondrán que el resultado fue inflado, que fue una pachanga; en fin, poca relevancia tendrá la toreada de Tlaxco.

Nos hemos vuelto como santo Tomás, hasta no ver no creer, todo por la poca credibilidad actual de la prensa taurina. Sucede que una parte importante de los medios maquillan la información o de plano la falsean. La mayoría está al servicio de empresas, toreros y ganaderos; evidentemente, no pueden generar crónicas ni opiniones con libertad porque pierden clientela y como el cliente siempre tiene la razón…

Por consecuencia, invariablemente se mencionan triunfos con magníficas actuaciones ante toros bien presentados y más de la mitad de las veces la información es inexacta.

Algunos tratan de disimularlo. Para no verse tan descarados dicen: "toros desiguales en juego y presentación", para dar a entender animales chiquitos, sin trapío, descastados, bobos. También: "toros justos de presencia", para referirse a animales impresentables. El viernes pasado hubo una corrida en la ciudad de San Luis potosí, leí una crónica que decía: "toros justísimos de presencia". Si justos quiere decir chicos, qué diablos querrá decir justísimos.

Así que, ahora que se ha publicado lo sucedido en Tlaxco, muy poca gente creerá que en la placita portátil La Guadalupana, se lidiaron cuatro novillos de San Antonio Tepetzala bien presentados, con trapío, que bien pudieron lidiarse en algunas de las novilladas de la plaza México, sin bien es cierto que uno de los novillos era capacho de cuerna, en La México reciben de todo.

Por lo que respecta a los novilleros torearon dos de los hermanos Macías: Palomo y Emilio, los chavales huamantlecos han estado de acuerdo a las condiciones de sus enemigos. Sebastián Palomo ha realizado una buena faena ante un castaño, el capacho, manso en varas que mejoró en el último tercio, además el chaval dejó una magnífica estocada. A Emilio le tocó un gran novillo, bravo y emotivo a la hora de embestir. El torero le hizo una magnifica faena por ambos lados, no importó que el aire soplara; alguien debe decirle a Emilio que cuando se torea como lo hizo, no puede tirarse a matar sin ganas de matar a su toro.

Alejandro Lima "El Mojito", aunque no llegó a la altura de su buen ejemplar tuvo momentos importantes, eso sí, se tiró con la espada con mucha decisión. No se puede olvidar la buena pega que realizaron los forcados teziutecos a un manso aplomado, los forcados salieron con el rejoneador Luis Pimentel

Valió la pena ir al bello Tlaxco a una novillada en una plaza portátil, la gente no le tomará importancia a lo que leerá en las publicaciones, lástima de lo desacreditado de la prensa.