Jueves 18 de Agosto de 2016

Puebla, uno de los estados que más recursos recibió para implementar el Nuevo Sistema de Justicia Penal, no logra registrar un avance concreto; como muestra está quien opera de primera mano el nuevo modelo: el director de la Comisión Ejecutiva para la Actualización y Modernización de la Procuración y Administración de Justicia en el estado (CEAMPAJ), Guillermo Fernández, quien reconoció la falta de recursos, profesionalización e infraestructura para operar con éxito. 

El sistema arrancó de manera oficial en junio pasado en todo el país, y aunque en Puebla se presumió con bombo y platillo el inicio al 100 por ciento, la realidad es que persisten vacíos y rezagos, que en su momento este diario difundió y que señala Guillermo Fernández con la intención de que se revise algo que ya parece una bomba de tiempo.

De que hay consigna, la hay: en el Centro Integral de Servicios (CIS) están prohibidas las cámaras y los micrófonos, y mucho menos si se trata de deportistas convocando a la prensa. Así le pasó al tenismesista olímpico, Marcos Madrid, quien convocó a la prensa en dicho lugar, 100 por ciento público, pero con guardias de seguridad que impidieron el ejercicio periodístico.

El deportista convocó a los medios para denunciar las irregularidades que han salido a la luz en medio de las olimpiadas que se realizan en Río de Janeiro, Brasil; en su caso, sólo recibió 20 mil pesos como apoyo de la administración de Rafael Moreno Valle para la competencia internacional, hecho que no gustó a los policías que resguardan el recinto, repetimos, público.

Los policías se dieron a la tarea de impedir el trabajo periodístico de los medios y solicitar los nombres de los representantes de medios como un acto, a todas luces, intimidatorio.

Amnesia o irresponsabilidad laboral la del secretario técnico del Consejo de Ciencia y Tecnologíadel Estado (Concytep), Armando Guillermo Guadarrama Luyando, quien ventiló el desconocimiento sobre el trabajo a su cargo, específicamente en el número de becas que se entregaron en 2015 y en 2016, el número de universidades a las que se ha apoyado, el número de académicos que han viajado al extranjero y hasta el presupuesto de los últimos años. Como quien dice, no sabe nada pero sí percibe un sueldo de alto funcionario.