Jueves 27 de Octubre de 2016

UN REPORTE de inteligencia militar consigna que hay evidencias de que en el estado de Puebla funcionarios de primer nivel y mandos policiacos están coludidos con los grupos de la delincuencia organizada que se dedican al robo de combustible.

Para el Ejército, en Puebla el crimen organizado tiene fuerte presencia y los cuerpos de seguridad estatal y municipal les brindan apoyo. La cosa no es sencilla: en el estado las investigaciones se realizan al margen del gobierno del estado. Sí, por desconfianza.

Un punto que ha elevado la preocupación de los militares es la detención de dos mandos policiacos y de los ataques a fuerzas militares en dos municipios del llamado triángulo rojo.

LA PRESIDENTA municipal de Tehuacán, Ernestina Fernández Méndez, está perdiendo la noción de lo que pasa en el municipio que debe gobernar. Este miércoles, por ejemplo, culpó a los medios de comunicación de que la percepción ciudadana esté distorsionada.

Sostuvo, en el colmo de la intransigencia, que quienes "ataquen" su administración tendrán consecuencias legales. Olvida que el poder que tiene es efímero…, y que cuando ella deje la alcaldía, los periodistas seguirán haciendo lo que saben, periodismo.

Bien hará Ernestina Fernández si vigila que sus funcionarios hagan lo que deben, con apego a leyes y reglamentos; bien haría en no amenazar. La percepción ciudadana se debe, en gran medida, al pésimo trabajo que hace quien está en comunicación social y que nunca da seguimiento a las solicitudes de información que le hacen los periodistas…

SIN QUE sea temporada de elecciones, en Oaxaca salen asuntos en los que como gobernador de Oaxaca tuvo que tomar decisiones Diódoro Carrasco Altamirano, actual secretario de Gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas. Ahí está el despojo y la compra irrisoria de terrenos comunales entregados finalmente a una empresa asentada en Jalisco.

Tiene experiencia, pues, en eso de la especulación de la tierra. Tal vez por eso lo buscó César Yáñez, el vocero de Andrés Manuel López Obrador, para intentar que intercediera en la liberación de Dulce María Silva Hernández…, involocrada, por cierto, en un asunto de despojo-compra-venta-cesión de un predio con un valor superior a los 30 millones de pesos.

RESULTA QUE Ricardo Anaya tiene con qué dar la batalla, o eso piensa. Su grupo se ha echado un clavado en la historia del PAN y recuerda, por ejemplo, que el expresidente Felipe Calderón Hinojosa echó de la dirección panista a Manuel Espino, para colocar a Germán Martínez Cázares y César Nava.

Estos dos últimos, consigna la columna Bajo Reserva de El Universal, entregaron malas cuentas electorales, amén de perder la Presidencia en 2012 con Gustavo Madero al frente. Madero utilizó el cargo para encumbrar a personajes de los moches, como Jorge Villalobos, y amarrar su propia candidatura plurinominal en San Lázaro.