Viernes 05 de Mayo de 2017

LO QUE pasa en el Triángulo Rojo sólo evidencia que autoridades municipales están coludidas con los huachicoleros. No existe otra forma de entender la capacidad de armamento que ha desarrollado un pueblo como Palmarito, cuya actividad principal hasta hace algunos años era 100 por ciento agrícola.

Esta vez tiene razón el senador Miguel Barbosa Huerta, quien se pronunció porque el Estado asuma el control en los cinco municipios donde se han desatado hechos violentos entre los militares y los huachicoleros.

Habrá que esperar la reacción del gobierno del estado de Puebla, que tiene ya un antecedente en Atzitzintla, municipio donde hasta ahora se ha desplegado el mayor operativo en contra de los grupos del crimen organizado.

OTRA VEZ Ana Isabel Allende Cano y la negligencia laboral. Se refirió a lo que pasa en Palmarito hasta que Miguel Ángel Osorio Chong, titular de Gobernación, lo hizo. Antes de eso, la delegada en Puebla de la Segob se la pasó…, en redes sociales.

Es preocupante la candidez con la que trata temas sensibles para los poblanos y que atañen, además, a la dependencia que representa. Está bien la disciplina, pero llevarla a semejantes niveles…, vaya.

DIFÍCIL PRIMER cuatrimestre para Volkswagen y Audi, mientras que a nivel nacional la venta de autos mantuvo un crecimiento activo, para las alemanas con sede en Puebla el escenario fue a la inversa: mientras para Volkswagen la caída fue de 1.7 por ciento, para Audi fue de 10.7 por ciento.

La factura de autos comercializados en abril también fue a la baja con 12.1 por ciento para Volkswagen y 15.6 por ciento para Audi. A nivel nacional, la comercialización de autos presentó un decremento de 3.3 por ciento comparado con el mismo mes del año pasado.

EL 5 de Mayo en la Casa Blanca ahora quedó en segundo plano: en años anteriores contaba con la presencia del presidente de Estados Unidos, representantes de la comunidad hispana y artistas mexicanos, que ahora no aparecieron.

Vaya, hasta el festejo movieron al jueves 4 de mayo, la encabezó el vicepresidente Mike Pence y tuvo lugar en el edificio Eisenhower y no en la Casa Blanca. No contó con grandes nombres ni estrellas de la comunidad latina, sólo asistieron 150 invitados.

Pence se prestó al juego y mintió: dijo que Donald Trump "lucha cada día para empoderar a los hispanos estadounidenses y que contribuyan todavía más al futuro del país". Que lo compre quien no lo conozca.