Martes 29 de Agosto de 2017 |
NO DEBE quedar en lo anecdótico la exhibición que el senador Miguel Barbosa Huerta y un exfuncionario del Cisen hicieron del espionaje que, se sabe ya, realizó la administración de Rafael Moreno Valle Rosas en Puebla. La pregunta es ¿a quién no espió el exgobernador? Que en el estado se espía no es algo nuevo, pero sigue sin saberse hasta dónde y con qué fines se realizan las intervenciones desde las oficinas del gobierno o bien cuántos nidos se tienen por toda la entidad. Lo que se sabe hasta ahora raya en lo patológico: atrás de estas tareas parece estar alguien cuya razón de ser se alimenta en el dolor, las traiciones, las mentiras y los espejismos de aquellos que en su fuero interno desea controlar, que no gobernar. La exhibición, decíamos, habla de cómo los funcionarios públicos utilizan tiempo y recursos del gobierno para construirse una imagen, para lograr un objetivo que está lejos de ser algo que beneficie a las mayorías. Llámele, si quiere, intolerancia. Aunque es algo bastante más grave que esa palabra y todo para que el proyecto político principal, que era despachar desde la presidencia de la República, no haya cuajado. "Todos podemos ser objeto de una agresión. Todos. Y nuestras familias, nuestros hijos, nuestras esposas, todos nuestros familiares, entonces ¿qué se creen esos cabrones?, ¿¡qué se creen, qué cabrón se creen!?", reclamó Miguel Barbosa en el Senado de la República. Harían bien los asesores de Moreno Valle Rosas en recomendarle salir y dar la cara, porque no se trata de una acusación cualquiera. Caerían en otro error, de esos que a la larga se convierten en una bola de nieve, si otra vez deciden refugiarse en la negación. PARA QUE la cuña apriete: si para el espionaje telefónico se usó un software Galileo, fabricado en Italia, que es capaz de realizar una "clonación de teléfonos", ¿por qué jamás se dieron cuenta de que El Cachetes vivía y convivía como rey en una de las zonas más exclusivas de Puebla? Por cierto ayer se determinó vincular a El Cachetes a proceso por posesión de estupefacientes marihuana, cristal y cocaína con fines de comercio; así como por portación y posesión de arma de fuego sin licencia, de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea. ¿No que era huachicolero? EN COSAS menos tenebrosas, le cuento que José Eduardo Muñoz Pacheco, egresado de Ingeniería Biónica y estudiante de la maestría en Mecatrónica de la UPAEP, y David Pacheco, estudiante de Mecatrónica de la Universidad Iberoamericana Puebla consiguieron el primer lugar del Premio Santander a la Innovación Empresarial con el proyecto SENSORE-0 para conectividad y monitoreo de procesos industriales. Felicidades a ambos. |