Lunes 25 de Septiembre de 2017

SI USTED no ha visto a Rafael Moreno Valle Rosas en mangas de camisa levantando escombro o cargando cajas con ayuda para las víctimas del sismo, no es porque él haya guardado las formas para no verse como un oportunista político o porque evite exponerse al rechazo.

No. Nada de eso. El viernes pasado, alrededor de las 18 horas, Rafael Moreno Valle Rosas tuvo una encerrona que intentó ser secreta o al menos discreta con gente de Movimiento Ciudadano, el franquiciatario partido del veracruzano Dante Delgado Rannauro.

En esa reunión recibió de manos del diputado federal Eukid Castañón, un documento en el que se avala la designación de una Comisión Operativa Estatal de Movimiento Ciudadano en la que estará Fernando Morales Martínez como coordinador operativo.

A Morales Martínez lo acompañarán, durante el año que comenzó a correr el 7 de septiembre, Jorge Luis Blancarte Morales; Érika Estefanía Bojalil Kobe, Laura Artemisa García Chávez, María Teresa Ramos Cervantes, Miguel Ronquillo Huerta y Humberto Vázquez Arroyo.

Para que se dé una idea de cómo estará la operación de este grupo, tenga en cuenta, por ejemplo, que Laura Artemisa García Chávez fue expulsada del SETEPI por haber saboteado con violencia la asamblea del 25 de marzo de 2010.

Otro con un historial más turbio que las aguas del Alseseca es Ronquillo, exalcalde de Tetela inhabilitado 12 años por el OFS; fue en 2012 responsable del Voluntariado de la Secretaría General de Gobierno y operó también ese año, para Moreno Valle, la movilización de panistas y adherentes en beneficio de Ernesto Cordero.

LA DIPUTADA local panista María del Rocío Aguilar Nava, se acordó de Tehuitzingo y de que ella se debe a los habitantes de ese lugar. Así que mientras su jefe recibía el documento que le garantiza la renta anual de la franquicia de Movimiento Ciudadano en Puebla, ella fue Tehuitzingo.

Sólo ella sabe de dónde obtuvo despensas, pero lo que no le falta es una blusa con los colores y el nombre de su partido, el PAN. Esta vez enfrentó el enojo ciudadano, pero ella agradeció a quienes la mandaron a hacer el trabajo sucio, léase Pablo Rodríguez Regordosa, Pablo Montiel Solana

HABRÁ QUE estar pendientes de quiénes serán las constructoras que estarán a cargo de la reconstrucción de los edificios históricos dañados por el sismo: primero, que sean capaces de hacer un buen trabajo y, segundo, que no inflen los costos. Por cierto, ¿cuándo podrá mostrar el Gobierno del Estado los dictámenes de los daños?

La desconfianza es tal que egresados del BINE se organizan para evitar el derrumbe del edificio de la 11 Poniente y 11 Sur; convocan a "los que hayan estudiado carreras relacionadas con la construcción a que evalúen si es posible rescatar el edificio (…) Todos los demás podemos cooperar con dinero y tratar de conseguir". ¡Aplausos!