Miércoles 06 de Junio de 2018 |
El vicecoordinador de la campaña presidencial priista, Eruviel Avila Villegas, estuvo este martes en el estado de Puebla para reunirse en privado con Enrique Doger Guerrero y sus más cercanos. La suya no es una visita casual si prestamos atención a uno de los párrafos del boletín que mandó el Partido Revolucionario Institucional en Puebla. "Aquí, dijo el exgobernador del Estado de México, hay una serie de fortalezas, hay una serie de acciones que en equipo, con nuestro partido, se vienen realizando y que se van a traducir y apreciar con claridad el día de la jornada electoral", y soltó cifras: hay más de 50 mil promotores del voto y 33 mil representantes de casilla que en Puebla conforman el gran ejército de la victoria y harán la diferencia. Si algo distingue a Eruviel Ávila es la habilidad de negociación que le permitió que el Congreso del Estado de México le aprobara 135 de 149 iniciativas promovidas; 80 por ciento de ellas, por unanimidad. No conoce, pues, de la oposición. No tuvo a alguien que le dijera que no. Con esas credenciales vino a Puebla a decir que para ganar la Presidencia de la República con José Antonio Meade Kuribreña será fundamental que con Enrique Doger se gane la gubernatura de Puebla el próximo 1 de julio. El priismo sabe que en Puebla el morenovallismo está herido, pero no muerto, pero si antes lo ofrecieron a Rafael Moreno Valle Rosas dejarle ganar la gubernatura para su esposa a cambio de que operara a favor de Meade Kuribreña, aho ra sabe que el rival a vencer es Morena…, y sabe también que el exgobernador ya no les garantiza el triunfo presidencial, entonces van por todo: quieren que en Puebla ganen Meade y Enrique Doger Guerrero. ¿Podrán lograrlo? ¿Se sentarán a negociar con el morenovallismo? Lo único que ahora puede pedir Rafael Moreno Valle Rosas es que no se le investigue, que se le deje tranquilo, ¿a cambio de qué? Tiene dos opciones: PRI o Morena, pero este último partido, representado por Miguel Barbosa Huerta, ha dado más visos de estar dispuesto a la confrontación que a negociar. La tarea de Eruviel y Doger se antoja, más que complicada, titánica: de entrada, deben arrebatarle al morenovallismo la vieja estructura del Partido Revolucionario Institucional en Puebla, esa que siguió a Moreno Valle al PAN y cuyas cabezas visibles son el apellido Morales, la que los mantuvo durante décadas en la hegemonía política, esa otra que fue satanizada por seguir fielmente al defenestrado Mario Marín Torres y encontró hospedaje en Morena, partido convertido ahora en el favorito de miles de poblanos. ¿Por qué sigue el PRI apostando a ganar la presidencia?, ¿qué extraño algoritmo Made in Edomex los hace seguir creyendo en que pueden derrotar a Andrés Manuel López Obrador en el ámbito nacional y en el local a Martha Erika Alonso Hiddalgo? Al margen A Liliana Anaya Vergara, delegada municipal de Morena en Chiautla de Tapia, le ha dado por apoyar a todos menos a sus correligionarios. El 4 de junio se sumó al proyecto de Javier Torres Barrera, candidato de Compromiso por Puebla a la alcaldía de ese municipio. Un día después, o sea, ayer 5 de junio, le dio su apoyo a la campaña de Gerardo Islas Maldonado, candidato a diputado local por el Distrito 22…
israelvelazquez@gmail.com @IsraelV_mx *Director Editorial de http://www.elpopular.mx/ |