Jueves 19 de Septiembre de 2019

Qué tal, vecinos. Menos mal que hoy sí durmieron con piyama, traen maleta en mano y cerraron bien la llave del gas. No es por nada, pero una vecindad prevenida vale por millones. ¿Que porqué por millones? Ah, pues a eso vamos.

Resulta que el gobernador Luis Miguel Barbosa reveló que el desvío de recursos destinados a la reconstrucción de inmuebles dañados por el sismo de hace dos años podría ser mayor a 100 millones de pesos, y que ya hay expedientes en proceso de integración listísimos, para llamar a cuentas a los funcionarios que se sirvieron con la cuchara grande a costa de la vida y tragedia de las víctimas del 2017.

Hay que estar pendientes, porque las labores de ese rubro estuvieron encargadas a personajes como Xabier Albizuri, exsecretario de Infraestructura; Ignacio Alvízar Linares, que fue titular de la SEP, Jorge Cruz Bermúdez que estaba en el Capcee; y Gerardo Islas  en Desarrollo Social, ahora tienen mucho que explicar.

Cuentan que a unos días de concluir la administración de Tony Gali, Martha Erika Alonso y Xavier Albizuri cerraron una conocida marisquería ubicada en la zona de La Noria, para llamar a los microempresarios “amigos” de la administración morenovallista. Pero no a los constructores, sino a cualquiera que tuviera una razón fiscal para comprobar recursos. Ahí, entre 10 y 14 horas, se dieron valor con unos tragos para proponerles desarrollar obras de reconstrucción siempre y cuando pasaran un moche del 35 por ciento.

Algunos se fueron despavoridos y asustados; otros se quedaron, y sobre ellos va la guillotina.

No es necesario que lo digan públicamente, pero a todas luces parece que la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre y las organizaciones que operan en el Mercado Unión hicieron ver al gobierno municipal de Claudia Rivera que construir el Sector de la Policía Municipal en lugar del “Hoyo Negro”, podría ser una afrenta innecesaria.

Ahora, en lugar de un cuartel de seguridad, quieren construir ahí un Centro de Atención Múltiple con todo y guardería, lo que no está mal porque son espacios para la sociedad, pero tanto cacarearon el proyecto de un inmueble dedicado a la seguridad que, al anunciar su reubicación, luce como una derrota frente a los que se opusieron… ¡Ni modo!

Quienes se anotaron un punto a favor son el gobernador Miguel Barbosa y su secretario de Cultura, Julio Glockner, al presentar el programa Puebla Lectora, que de entrada comenzó con la distribución de paquetes de libros a bibliotecas públicas del estado; y resulta relevante, porque si algo se necesita es alentar este hábito como factor de desarrollo.

Ahora, por supuesto, también se requerirá que promuevan esas bibliotecas para que no sean espacios con muchos libros pero vacíos, aunque de entrada es un buen paso, que necesitaría el respaldo de la Federación y de los propios municipios.