Viernes 20 de Septiembre de 2019 |
¡Qué tal, vecinos! Ni les pregunto cómo están porque seguro andan bien sorprendidos. Y no es para menos, porque miren que el caso de la ahora famosa “Mataperros” es digna de película, o ya mínimo de un capítulo de Mujer, casos de la vida real. Fíjense que la señora María Consuelo se voló la barda al secuestrar y matar perritos allá en Bosques de San Sebastián y, por si fuera poco, diiicen que los pelaba como pollos y hacía bisteces enchilados para venderlos como carne en taquerías del rumbo. Lo peor es que ya andan diciendo los vecinos de allá que ya la habían reportado desde hace tiempo, por agresiva y porque tenía una jauría en su azotea, pero quééé creen… Pues que las autoridades no les hicieron caso. ¡Qué raro! Vamos a ver en qué termina todo este mitote digno de una de las páginas rojas de esta ciudad donde cada vez habitan menos ángeles, y los que hay seguro ya los asaltaron. ¡Guau!
PUES CON la buena nueva que, como se sospechaba, resulta que fueron los vecinos quienes en su mayoría se aventaron el tiro de hacer vaquita y apoquinar para reconstruir las iglesias de sus comunidades ahí en San Pedro Cholula. Así como lo leen. El alcalde Luis Alberto Arriaga dijo que todo se debió a las falta de recursos económicos y por la tardanza de la Federación para liberar los apoyos. No cabe duda que urge una investigación profunda y responsable, para saber en dónde es que está ese dinero tan prometido en los días posteriores al sismo.
HABLANDO DE “negocios turbios” o que de entrada se ven más chuecos que las ciclovías, les cuento que la secretaria de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, Beatriz Manrique Guevara, ya dijo que sí o sí se modificarán algunos de los permisos de obra que entregó el góber interino Guillermo Pacheco Pulido para talar árboles y construir unos bonitos fraccionamientos. Y es que según la funcionaria, se dieron a discreción y con unos sistemas de compensación bastante raros, porque en proyectos similares a unos les pedían menos y otros más. Así que si ya andaban emocionados por vivir entre el bosque, de una vez les digo que se esperen tantito que ya veremos qué pasa… o si pasa.
AUNQUE TODAVÍA no es jálogüin, hay un tema por demás escabroso. Pues resulta que a esta vecindad llegó la promesa de enviarnos “varios” audios donde reporteros y periodistas, aún no sabemos si es uno, muchos o todos, expresan terribles comentarios sobre uno que otro funcionario estatal. Al parecer, estos audios ya corren por las venas del Watsap como memes de gatitos. ¿Qué tal, eh? Así anda de cercana la relación tóxica entre periodistas y espías profesionales que, por querer adular, han replicado una de las prácticas más detestables del morenovallismo. ¡Abusados!
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