Martes 24 de Septiembre de 2019 |
Vecinos, ahora sí pienso entrar directo al tema, y es que no es para menos. Les cuento que esta semana alguien volvió a soltar un “borrego”, y no del corral, sino de aquellos que se pasan como pitazo a las redacciones de prensa para incendiar las redes sociales. ¿Cuál? Pues quesque el secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla se va de la dependencia. ¡Falso! Tan falso como las uñas de Niurka. Hay un par de burócratas que se dicen morenistas, barbosistas, amloístas de “hueso colorado” que, en su afán de desestabilizar al funcionario, han dejado pistas por todos lados sobre su conjura. Berrean y gruñen que sólo ellos merecen estar en el gobierno estatal y no gente que no se rompió el lomo con AMLO desde cuando el tabasqueño recién levantaba la mano. Esos señores que se creen salidos de la película de Rojo Amanecer olvidan que golpear a Fernando Manzanilla es también patear el pesebre del gobernador Luis Miguel Barbosa, que ha dicho hasta el cansancio que lo que necesita Puebla es unidad, aunque eso ocurra a costa de que muchos se sigan retorciendo de envidia porque no les dieron el hueso, digo puesto, con el que ya soñaban. Ternuritas! Quique Cárdenas debería ir pensando en una postulación independiente para él y todos los que obtengan respaldo de Sumamos, porque por ahí nos chismearon que en el PAN no habrá chance porque más de un blanquiazul cree que los malos resultados en la extraordinaria fueron por la marca y no por el perfil. Échale ganas, Quique, y postúlate sin el respaldo político y saca una vez más la carta de candidato ciudadano. O convence a un nuevo partido de que le entre. Ya ves que AMLO de tanto intentarlo llegó. La que se anda volando la barda es la dirigente de la panadería, Genoveva Huerta Villegas, que anda más preocupada en defender las obras de Rafael Moreno Valle que en trazar la ruta para la reestructuración del partido, que mucha falta le hace. Es cierto que para el blanquiazul las acciones de infraestructura del entonces mandatario tendrían que servir como estandarte, pero no como para ir a tribunales y defender con la ley edificios que muchos critican y son motivo de auditorías. Hay prioridades, pues. A menos que si caen las obran caiga uno que otro panista. ¡Ya, no me digan malpensado! Pues el alcalde de Tehuacán, Felipe Patjane, enfrenta uno de los problemas más complejos de lo que va su administración y no se ve claramente si podrá salir de él. Nada más y nada menos que el adeudo con el Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento es la gota que derramó el vaso de una administración tan desorganizada, incluso más que la de Ernestina Fernández. A ver si sale del atolladero en ese tema, que hay otros que tarde o temprano también lo van a alcanzar. ¿El pilón? Les cuento que si el delegado Rodrigo Abdala dice que hay uso político del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, no estaría nada mal que exhiba a los responsables y no sólo eso, sino que denuncie para que no queden estos casos impunes.
Porque si lo dejan pasar hay quien cree que esa red se ocupará con miras al 2021. Vamos a ver si se anima a que esto trascienda a denuncias electorales. O será que le jalen las orejas por ventilar las fallas. Ya veremos. |