Viernes 04 de Octubre de 2019

¿Para qué tanto brinco, estando el suelo tan parejo?, ¿o por qué tanta insistencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial en ratificar que en Baja California el gobernador fue electo por dos años, cuando todo el mundo sabe su resolución sobre el tema?

¿A qué le temen los magistrados, a que en su momento la Corte falle favorablemente a la aprobación del Congreso de Baja California de que el periodo sea de cinco años?

Hasta donde se sabe el tema fue resuelto el pasado 29 de mayo, cuando determinó que era extemporáneo el recurso.

Sin embargo, en julio (dos meses después) vino la reforma por parte del Congreso del estado, mediante la que diputados y ayuntamientos determinaron la reforma que establece que el periodo será de cinco años.

Esa reforma no ha sido notificada por conflictos poselectorales, pero el próximo lunes se cierra el año electoral en Baja California y es cuando se podrá publicar la reforma realizada por el Congreso local de que el gobierno de Jaime Bonilla conste de cinco años y no de dos, como reafirma el Tribunal Electoral.

Será entonces, ya publicada la reforma, cuando los impugnadores podrán proceder ante la Corte para intentar echarla abajo, bajo el argumento de inconstitucionalidad, si es que tienen derecho a ello.

De acuerdo con el constitucionalista Amador Rodríguez Lozano (futuro secretario de Gobierno), lo referido por el Tribunal es en cuanto a la legitimidad y validez de la constancia de mayoría del candidato ganador, Jaime Bonilla. Por eso pidió, recordando al clásico: “no se hagan bolas”.

Por lo pronto, el tema sigue en boga, aunque, finalmente, la única que podrá definir si el gobierno que asume Jaime Bonilla será de dos o de cinco años es la Corte, y eso siempre y cuando se le presente un recurso de inconstitucionalidad.

De todas formas, el primero de noviembre se inicia la gestión de Bonilla en Baja California, la primera ajena al Partido Acción Nacional en los últimos 30 años, cuando el partido blanquiazul rompió la hegemonía del PRI en esa parte de la península, racha rota por el candidato de Morena el pasado mes de junio.

Un ejemplo de civilidad política fue la visita del gobernador de Guanajuato Diego Sinhué Rivero al Senado de la República, para dialogar con el coordinador de la mayoría de Morena, Ricardo Monreal.

Como se recuerda, el gobierno de Guanajuato, al igual que el de Tamaulipas y Veracruz, figuran como propuestas de los senadores de Morena para la desaparición de poderes, por la aparente falta de gobernabilidad.

Después de la reunión, en la que participaron también los senadores panistas Alejandra Reynoso y Mauricio Kuri, Monreal aclaró que no hay motivación política en contra de ningún gobernador de los tres que están propuestos para la desaparición de poderes en sus respectivos estados (Veracruz, Tamaulipas y Guanajuato).

Monreal resaltó que la motivación política deberá resolverse con conciliación y diálogo.

Finalmente, por fortuna no sucedieron grandes cosas en la marcha del 2 de Octubre, aunque sí hubo una docena de descalabrados, algunos vidrios rotos, conatos de bronca, pero se superó la prueba, aunque no se sabe qué fue lo que funcionó, si el presidente les habló a “sus mamacitas o abuelitos” de los “conservadores” embozados, si el cinturón de paz impuesto por Claudia Sheinbaum los relajó, o si entraron en conciencia.

 

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