Jueves 14 de Noviembre de 2019 |
¡Qué tal, vecinos! ¿Cómo los trata la vida? ¿Siguen emocionados por lo del transporte nocturno, el famoso Clarobús? Recuerden que hoy es el gran día de la prueba piloto. Si van, nos cuentan. Resulta que aunque finalmente se podrá revocar el mandato de un gobernador en Puebla, no será tan sencillo. Es más, el candado está tan canijo que hacerlo, o siquiera soñar con ello sería una odisea. Tan es así, que haría a cualquiera desistir del intento por echar al mandatario en turno. Así que tampoco se ilusionen con eso de que a la mitad del periodo de gobierno es posible sacar al gobernante, porque para eso se requerirá mucho más que una intención, aun cuando pueda estar plenamente justificada. Si a los diputados no se les va una, obviamente hacen las leyes con todo y su trampa, si para eso les pagan… ¡Perdón! Les pagamos. ¿Cómo ven este chisme? Resulta que el diputado local del PAN Oswaldo Jiménez quiere que el Congreso revise a fondo las cuentas de la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco. Pero siempre hay un pero, y en este caso es que a diferencia de Felipe Patjane Martínez, de Tehuacán, la alcaldesa morenista, si bien no es la favorita del gobernador Miguel Barbosa Huerta, su salida sí implicaría un alto impacto para ese partido político. De ahí que difícilmente va a encontrar eco el sobrino político del exgobernador Antonio Gali, en un Legislativo en donde van a proteger todo lo que represente una oportunidad de conservar posiciones del poder que obtuvieron en 2018. Así que más le vale irse haciendo a la idea. Que según el consejero jurídico del gobierno estatal, Ricardo Velázquez Cruz, un grupo de morenovallistas ya entregó sus notarías a la autoridad para poner fin a cualquier controversia o denuncia civil, e incluso penal, por la presunta ilegalidad en la que obtuvieron las patentes en el mandato del PAN. Lo malo es que el funcionario se guardó bajo llave ese dato y hasta ahora no sabemos qué notarios ya dijeron adiós al negociazo. No es porque no le creamos al abogado, pero sería más transparente que informara quiénes ya cedieron, porque de lo contrario todo sigue manejándose de forma discrecional. Y en política, ya sabemos que la discreción se negocia. Abusados ahí. ¿El pilón? Pues este pilón está muy sabadaba. Y es que resulta que las famosísimas “playas” de Amalucan serán reducidas a una simple fuente, a tímido charco, a bebedero de pajarracos. ¿Por qué? Pues porque el proyecto original no tomó en cuenta que son espacios que se usan y mantienen, y no sólo sirven para la fotografía del momento. Y con tanta precariedad y pendientes en la ciudad, sería un derroche el millonario el mantenimiento de ese espacio.
Ni modo, a cantar la de Cuando calienta el sol en otro chapoteadero. |