Martes 24 de Febrero de 2026

La operación de fuerzas especiales en Tapalpa representa un hecho contundente que fortalece la confianza en las instituciones de seguridad y desmonta la narrativa de ineficacia que ciertos sectores de la oposición habían promovido contra las Fuerzas Armadas. Desde que el Ejército Mexicano y la Secretaría de Marina asumieron responsabilidades en la construcción de infraestructura estratégica como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles o el Tren Maya, se generó una ola de críticas sistemáticas hacia su participación en tareas técnicas y de interés nacional.

Sin embargo, el argumento central de la oposición sostenía que las Fuerzas Armadas no estaban cumpliendo su función principal: garantizar la seguridad del país. Incluso incurrieron en contradicciones al votar en contra de instrumentos como la Guardia Nacional. Hoy, la operación del 22 de febrero demuestra resultados concretos. La Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea Mexicana, con el respaldo de inteligencia nacional y cooperación internacional, ejecutaron una intervención precisa y efectiva.

Durante el operativo se aseguraron armas de alto poder, lanzacohetes y vehículos tácticos, evidenciando la magnitud del desafío enfrentado. Más allá de lo táctico, el abatimiento del líder de la organización criminal más poderosa del país tiene una dimensión nacional e internacional que reconfigura el escenario del combate al narcotráfico.

Los hechos muestran que la estrategia de seguridad impulsada por Omar García Harfuch y la presidenta Claudia Sheinbaum comienza a traducirse en resultados tangibles. Como último mensaje a la oposición, más que dividir, el momento exige responsabilidad y colaboración política para fortalecer a las instituciones.

Mi reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas y a todas las instituciones que trabajan por la seguridad del Estado mexicano.