Miércoles 25 de Febrero de 2026

Como nunca antes en la historia de nuestro país, la fuerza trabajadora de México había sido tan beneficiada como en los gobiernos de la Cuarta Transformación.

En el Congreso de la Unión aprobamos la reforma constitucional al Artículo 123 de nuestra Carta Magna para disminuir la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana, con la finalidad de que las y los trabajadores de nuestro país tengan más tiempo para descansar y para fortalecer el desarrollo de la personalidad, lo que es fundamental para una vida sana.

Significa menos agotamiento y estrés por largas jornadas laborales y más esparcimiento y convivencia familiar al disminuir la carga de trabajo.

Las jornadas extenuantes se terminaron y el trabajo extra se regulará con un máximo de 12 horas a la semana y hasta cuatro horas diarias.

Aunque la disminución de la jornada laboral será gradual y comenzará a reducirse dos horas a la semana cada año a partir de 2027, con 46 horas, para llegar hasta las 40 horas en 2030, con la enmienda se corrigen las desigualdades estructurales entre el trabajo y el capital que prevalecían desde hace muchos años.

Además, se concilia la vida laboral con la vida personal, fortaleciendo la salud física, emocional y mental de millones de trabajadores, con más tiempo libre. Es un acto de justicia para uno de los pueblos más responsables, comprometidos y trabajadores del mundo.

La reducción de la jornada laboral es una realidad, así como otros derechos que hemos aprobado en el Congreso de la Unión, como la seguridad social para las y los trabajadores de plataformas digitales, 12 días de vacaciones al primer año laborando y la “Ley Silla”, para obligar a los empleadores a proporcionar asientos con respaldo a trabajadores, principalmente de sectores comerciales y de servicios, para descansar durante su jornada de trabajo.

Asimismo, como nunca antes el salario mínimo se ha incrementado desde la llegada de la 4T al Gobierno. En 2018, el sueldo diario mínimo era de 88 pesos en el último gobierno priista y hoy, en 2026, es de 315 pesos diarios, lo que significa un incremento de más del 150 por ciento. México pasó de ser el último país en salario mínimo de toda América Latina a ser la tercera nación con mejor salario mínimo.

En la Cuarta Transformación seguiremos dando pasos contundentes para fortalecer a la clase trabajadora y ampliar sus derechos, con la finalidad de que tengan mejores oportunidades y una mejor calidad de vida.

Continuaremos impulsando una agenda legislativa progresista que siempre ponga en el centro la dignidad humana, la salud y el bienestar del pueblo de México.

 

 

 

 

 

Julieta Kristal Vences Valencia

Secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados