Viernes 06 de Marzo de 2026

I
Breve interrupción del diluvio de Jonathan Minila (Ciudad de México, 1980) es un libro de cinco cuentos que hacen referencia a varias películas clásicas, algunas de terror, otras de suspenso. También tiene guiños a libros del mismo género.
Publicado en 2025 por la editorial Nitro Press.

II
Nadar en mar abierto. Escuchar el mar. Observar cómo una ola gigante se acerca a nosotros.
La aparición de una ballena blanca es lo que provoca esa ola gigante. El golpe marino es inminente: el monstruo va a golpearnos y el final es inevitable.

Así se siente la muerte del padre.

En el cuento que le da título al libro que nos ocupa esta semana, la protagonista recuerda una y otra vez la muerte de su progenitor. No importa que haya ocurrido hace 10 años. No importa que su hermano insista en que debe asimilar la muerte, porque uno se acostumbra a todo. Incluso a las ausencias.

¿Qué es lo que hay en medio de toda esa agua cayendo y que parece nunca detenerse? Es la ballena golpeándonos sin que podamos hacer nada, porque el desastre es de tal dimensión que no nos queda otra más que dejarnos arrastrar. Hasta confundir qué es lo real y qué es lo onírico. ¿Todavía existe la casa donde pasamos los años felices con nuestro padre o es espuma de mar atorada en nuestros recuerdos, que han tomado forma y se hicieron eternos?

III
El brote”, “El cuerpo”, “El lenguaje de las ratas”, “Un alacrán en tu boca” son los cuatro cuentos que completan el volumen. Jonathan Minila se inserta en la tradición de la literatura mexicana de lo siniestro. Le sigue los pasos de cerca a Guadalupe Dueñas y a Amparo Dávila.

Minila es un creador de atmósferas oscuras. En cada una de estas historias podemos sentir el corazón latirnos en la garganta. Lo extraño se encuentra en los ambientes y en lo desconocido, pero nos eriza más la piel cuando los ambientes conocidos se tornan hacia nosotros para generarnos más terror: lo siniestro está en nuestra casa, en las personas que conocemos, en los animales a los que les tenemos miedo.

IV
Vagar por el jardín de la casa paterna. La casa desaparecida. Las voces perdidas y reencontradas a través de los recuerdos. El leviatán como sonido en el cráneo que nos dice: lo que existe allá afuera es cierto. Sin embargo, dentro de la ensoñación, de los recuerdos, lo que está aquí dentro es más bello, más sutil, más grato. ¿Quién tiene derecho a arrancarnos del estado onírico para llevarnos ante la ballena que habrá de devorarnos?

El golpe de realidad.

He ahí lo siniestro.