Viernes 06 de Marzo de 2026 |
I II Así se siente la muerte del padre. En el cuento que le da título al libro que nos ocupa esta semana, la protagonista recuerda una y otra vez la muerte de su progenitor. No importa que haya ocurrido hace 10 años. No importa que su hermano insista en que debe asimilar la muerte, porque uno se acostumbra a todo. Incluso a las ausencias. ¿Qué es lo que hay en medio de toda esa agua cayendo y que parece nunca detenerse? Es la ballena golpeándonos sin que podamos hacer nada, porque el desastre es de tal dimensión que no nos queda otra más que dejarnos arrastrar. Hasta confundir qué es lo real y qué es lo onírico. ¿Todavía existe la casa donde pasamos los años felices con nuestro padre o es espuma de mar atorada en nuestros recuerdos, que han tomado forma y se hicieron eternos? III Minila es un creador de atmósferas oscuras. En cada una de estas historias podemos sentir el corazón latirnos en la garganta. Lo extraño se encuentra en los ambientes y en lo desconocido, pero nos eriza más la piel cuando los ambientes conocidos se tornan hacia nosotros para generarnos más terror: lo siniestro está en nuestra casa, en las personas que conocemos, en los animales a los que les tenemos miedo. IV El golpe de realidad. He ahí lo siniestro.
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