Martes 24 de Marzo de 2026

La reforma a la Ley de Aguas Nacionales se consolida como un paso firme hacia un uso más justo, ordenado y responsable del agua en México. Durante años, miles de pozos operaron con irregularidades; hoy, el país avanza para corregir ese rumbo.

Recientemente, el Gobierno de México, a través de la CONAGUA, emitió un decreto de facilidades administrativas que busca regularizar los títulos de concesión y asignación de aguas nacionales, especialmente en usos domésticos, agrícolas y públicos urbanos, garantizando así el derecho humano al agua y fortaleciendo la seguridad alimentaria.

Este mecanismo está dirigido a quienes tienen títulos vencidos entre 2017 y 2025, brindándoles una oportunidad clara de ponerse en regla en un plazo de seis meses, acreditando el uso del agua, la operación de su infraestructura y el cumplimiento de sus obligaciones.

El decreto también establece límites precisos: no se permite cambiar el uso del agua, y la CONAGUA mantiene facultades de supervisión para asegurar que este recurso se utilice de manera adecuada, como órgano regulador.

Este esfuerzo responde a una necesidad que ya era evidente: dar certeza jurídica, ordenar el uso del agua y fortalecer la gestión hídrica del país. Pero también deja claro un reto: la información debe llegar a todos.

La socialización de estos cambios es fundamental. El desconocimiento puede derivar en sanciones o abusos por parte de intermediarios. Por ello, como representantes, tenemos la responsabilidad de informar, orientar y acompañar a la ciudadanía, para que nadie quede fuera de este proceso que es clave para el presente y el futuro de México.