Lunes 13 de Abril de 2026 |
Cada tres años el Partido del Trabajo (PT) enfrenta un nuevo reto, la supervivencia política. La tarea que parecería sencilla para un partido con tantos años de registro nacional, no lo es para la organización de izquierda fundada por Alberto Anaya a principios de los años noventa. Falta un último jalón para consolidarlo, ya que en cada proceso electoral federal, el PT se juega su registro. No importa si va en alianza o solo, sus números apenas rebasan el mínimo requerido para seguir con su registro. 1994 fue un año clave para el PT, llevando como abanderada a Cecilia Soto, compitió solo en los comicios presidenciales y alcanzó cerca del 3% de los votos, cifra que superaba el 1.5 necesario para continuar con registro. El PT dirigido por Alberto Anaya, quien lo preside desde hace 35 años, se ubicó en el cuarto lugar, mientras que cinco partidos más perdieron el registro, incluido el Partido Verde. Después de eso, el PT optó por aliarse y formó con el PRD y MC la triada que postulaba a un mismo candidato: primero Cuauhtémoc Cárdenas y después Andrés Manuel López Obrador. En todo ese tiempo, el PT rozaba apenas el límite y en 2015 una elección extraordinaria le salvó el registro mínimo. Seis años después, el PT estrenó nuevo aliado, MORENA, con quien postuló por tercera ocasión a López Obrador y alcanzó su máximo histórico de 6% de votos. En 2024 repitió la jugada y nominó a Claudia Sheinbaum, actual Presidenta de México. Ahora, rumbo a la elección federal intermedia, el PT busca ser incluido en el reparto de candidaturas de MORENA a gobiernos estatales y alcaldías en entidades como Nuevo León, Zacatecas y las dos Baja California. Quiere hacer sentir el peso de sus votos y negociar con otros aliados como el Verde o incluso con la oposición. |