Martes 14 de Abril de 2026

El anuncio del gobernador Alejandro Armenta Mier no pasó desapercibido y, más que una simple designación administrativa, parece tener un trasfondo político bastante claro. Nombrar a Norma Layón Aarun para San Martín Texmelucan, a Ana Laura Altamirano Pérez para Atlixco y a Rebeca Bañuelos Guadarrama para Tehuacán abre más preguntas que respuestas.

Por un lado, resulta difícil ignorar que las tres continúan desempeñando cargos importantes dentro del gobierno estatal. Esto hace pensar que sus nuevas encomiendas no responden únicamente a una necesidad administrativa, sino a una estrategia política que les permita tener presencia directa en territorios clave, sin asumir —al menos de forma oficial— una aspiración electoral.

En ese sentido, la decisión puede interpretarse como un movimiento anticipado rumbo al proceso electoral. Al enviarlas “al territorio”, el gobernador no solo las posiciona frente a la ciudadanía, sino que también las coloca en una situación ventajosa frente a otros perfiles de MORENA que buscan competir por esos mismos espacios. Es, en otras palabras, una forma sutil de marcar cancha.

Sin embargo, esta jugada también podría generar tensiones internas. Dentro de la propia 4T hay actores que llevan tiempo construyendo estructura y presencia territorial en esos municipios, por lo que la llegada de estas figuras, respaldadas desde el Ejecutivo, podría percibirse como una imposición o un favoritismo anticipado.

Más que una simple designación, parece una señal política calculada. El mensaje es claro: quienes cuentan con el respaldo del gobernador ya están en movimiento. Y aunque oficialmente no haya candidaturas definidas, en la práctica el proceso electoral ya comenzó.