Lunes 20 de Abril de 2026

Seguimos poniendo fin a los excesos y a los privilegios que nos heredaron los gobiernos neoliberales, quienes nunca pensaron en las necesidades y mucho menos en el bienestar del pueblo de México.

¡Se acabaron los privilegios! Con la reforma al artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de pensiones y jubilaciones, seguimos haciéndole justicia al pueblo de México.

Con su publicación en el Diario Oficial de la Federación, hemos dado un paso gigante para desterrar de una vez y por todas las ofensivas “pensiones doradas”.

Como siempre lo he manifestado, no podemos permitir que, mientras el pueblo trabaja de sol a sol, unos cuantos exfuncionarios de altos mandos siguieran viviendo con lujos excesivos a costa del erario y del bolsillo de los mexicanos.

Esta reforma al artículo 127 constitucional es un acto de justicia elemental. Bajo el liderazgo de nuestra presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, establecemos que nadie puede ganar más que la titular del Ejecutivo. Por ello, las pensiones de altos mandos de confianza tendrán ahora un tope máximo del 50% de la remuneración presidencial, lo que representa un límite de aproximadamente 67 mil 145 pesos mensuales.

La austeridad republicana no es solo un discurso, es una práctica que hoy se vuelve ley. Es inaceptable que en empresas como Pemex o la extinta Luz y Fuerza, existieran jubilados de confianza recibiendo hasta 140 veces más que el promedio nacional. Esas cifras son un insulto a la realidad de las familias mexicanas y a la dignidad de la administración pública.

Con este ajuste, proyectamos un ahorro impresionante de 5 mil millones de pesos anuales. ¿A dónde irá ese dinero? No se perderá en la burocracia, sino que se destinará directamente a los Programas para el Bienestar.

Estamos recuperando el dinero del pueblo para entregárselo al pueblo, fortaleciendo los apoyos a quienes más lo necesitan.

Quiero ser muy clara y dar tranquilidad a nuestras y nuestros trabajadores: esta reforma no afecta a quienes tienen contratos colectivos ni a quienes han ganado sus derechos mediante luchas sindicales históricas. Tampoco toca a nuestras Fuerzas Armadas ni a la pensión para adultos mayores. Vamos estrictamente contra los privilegios de la alta burocracia de confianza.

La ley es precisa y se aplicará de forma retroactiva para las pensiones de confianza vigentes que superen el tope. No se trata de perseguir a nadie, sino de armonizar la ley con la realidad del país.

En este Segundo piso de la Transformación, los recursos públicos se manejan con honestidad y el presupuesto es del pueblo y para el pueblo.

Ya no más pensiones de un millón de pesos mensuales pagadas con tus impuestos. Ese dinero ahora servirá para construir un México más equitativo, donde el bienestar sea un derecho y no el privilegio de una minoría.

Los congresos locales y el Congreso de la Unión ya han respaldado esta voluntad popular. Con la entrada en vigor de este decreto, las entidades tienen 90 días para ajustar sus leyes. Estamos blindando la Constitución para que el gasto público se oriente siempre a la justicia social y nunca más al enriquecimiento de unos cuantos a costa de la nación.

Estamos cumpliendo con el mandato de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Esta reforma es una victoria de la transparencia y de la eficiencia.

Hoy, México tiene una administración que se aprieta el cinturón para que las familias mexicanas puedan vivir con mayor bienestar. ¡Por el bien de todos, primero los pobres!

Julieta Kristal Vences Valencia, Diputada federal de Morena y Secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados.