Miércoles 13 de Mayo de 2026 |
La semana pasada se anunció, a través de Mario Delgado, secretario de Educación del gobierno federal, el recorte al calendario escolar en nuestro país para alargar más de 35 días las vacaciones de los alumnos. Los argumentos que presentó fueron el intenso calor que se espera para los meses de junio y julio, además de la realización de los juegos del FIFA World Cup 2026 que se realizará en nuestro país. La respuesta de la población ante la eventual entrada de la medida fue muy fuerte y con argumentos sólidos, que claramente se notó no fueron tomados en cuenta antes del anuncio. El sector más afectado de la población, madres y padres de familia, protestó en redes sociales y se viralizó un rotundo rechazo a la medida. No habían pasado ni tres días cuando se anunció la entrada de un frente frío que, por lo menos en la Sierra Norte de Puebla, obligó a suspender clases el lunes siguiente. Por otra parte, no es creíble el pretexto de los juegos del Mundial debido a que solo se jugará en tres ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Por eso la pregunta obligada fue: ¿por qué instrumentarla en toda la República Mexicana? Horas después, la FIFA dio a conocer el calendario de juegos con los horarios correspondientes y prácticamente todos los partidos (10 en total) que se realizarán en nuestro país serán por la tarde y noche, con lo que se viene abajo su principal argumento. Pero a nivel político y de gobierno el tema se ve mucho más grave porque, unas horas después de que el secretario de Educación hiciera el anuncio correspondiente, la presidenta de la República deslizó el comentario de que era una propuesta que se tenía que valorar. Ante esa práctica descalificación, el secretario salió a afirmar que efectivamente había sido una propuesta, pero que así, en esos términos, se iba a instrumentar. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo posteriormente afirmó que la propuesta había sido consensada con “todos” los secretarios de Educación de los estados y volvió a confirmar: “todos”. Sin embargo, por lo menos tres de ellos salieron a declarar públicamente que no se les había consultado. Todo ello, envuelto en el escándalo que ha generado la posibilidad de que el nombre de Mario Delgado esté en la siguiente lista que se ha anunciado presentará el Departamento de Justicia de Estados Unidos por posibles nexos con el narcotráfico. No pasaron muchos días y la medida tuvo que ser revocada, dejando el calendario escolar en los términos iniciales. Otra contradicción más del gobierno actual. Siempre no a las largas vacaciones. |