Jueves 21 de Mayo de 2026

El horno no está para bollos, se dice coloquialmente cuando la situación no está tersa, sino tensa.

Lo que parecía una fácil competencia para Movimiento Regeneración Nacional y sus candidatos en los 17 estados con elección de gobernadores, cada vez se complica más.

Hay entidades donde las alarmas suenan escandalosamente y, de no haber una recomposición, les será muy difícil obtener la victoria en las urnas.

Varias de esas entidades son aquellas en las que en 2021 se vio la mano de los grupos criminales, dejando huella, y ahora habrán de pagarse las consecuencias.

Son aquellos estados de la costa del Pacífico que van desde Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Michoacán, Colima y Guerrero; la mitad de las entidades en las que se elegirán nuevos gobernantes.

Si en aquella ocasión la exposición de los grupos criminales y el apoyo que dieron al naciente partido que ya gobernaba el país, pero no los estados, tomó por sorpresa a sus adversarios, ahora ya están preparados para no dejarlos operar abiertamente.

A eso se le añade que en esos ocho estados sus gobernantes se encuentran mal calificados por sus electores, por lo que les será sumamente difícil convencer a la ciudadanía de la buena fe de sus ofertas electorales.

Unos más y otros menos, pero sin distingo de género, los malos gobernantes son tanto hombres como mujeres.

En esas entidades es donde principalmente actúan los grupos delincuenciales, aquellos que fueron sus principales operadores en la elección de 2021.

De este compacto grupo de hombres y mujeres se dice que algunos de ellos se encuentran sumamente comprometidos con las bandas delincuenciales.

Pero lo menos que se dice de ellos es que cierran los ojos ante la inseguridad y la violencia imperantes y, si no están en acuerdos con ellos, les toleran todas sus trapacerías.

Hace cinco años, la presencia de esos grupos les permitió operar abiertamente, especialmente en Baja California, Sinaloa, Nayarit, Colima, Michoacán y Guerrero, aunque no existieron recursos de impugnación de los opositores, que fueron tomados por sorpresa.

Ahora los partidos deberán elegir a sus candidatos cuidando mucho que no tengan cercanía con alguno de los grupos criminales que circulan por esas entidades.

El curso que siga el tema de la extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázarez, el exalcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y los otros exfuncionarios del gobierno estatal impactará en las candidaturas, principalmente en las de Morena.

Sin embargo, los otros nueve estados no están exentos de situaciones complicadas para los partidos contendientes.

Chihuahua está en punto de ebullición; Querétaro y Aguascalientes se advierten con tranquilidad; Quintana Roo mantiene la pugna de si se le entrega la candidatura al Partido Verde Ecologista de México o la retiene Morena para uno de los suyos. San Luis Potosí ya tiene candidata del Verde, vaya o no con el respaldo de Morena. Nuevo León es una disputa soterrada.

En Tlaxcala y en Campeche se debe negociar con las gobernadoras que ya tienen sus candidatos elegidos con mucha anticipación, mientras que en Zacatecas se deberá dilucidar si continúa siendo tierra fértil para los Ricardo Monreal Ávila y su grupo político o se define una candidatura ajena a ellos.