Lunes 01 de Junio de 2026 |
Durante muchos años, viajar desde Puebla implicaba algo curioso: el viaje comenzaba antes de subir al avión… pero por carretera. Ir a la Ciudad de México, calcular tiempos, prever tráfico, salir con horas de anticipación. Era parte natural del proceso. Nos acostumbramos tanto a ello, que dejamos de mirar hacia nuestro propio aeropuerto. El Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán, inaugurado el 18 de noviembre de 1985, ha tenido una historia intermitente: momentos de gran impulso y otros en los que parecía quedarse al margen. Pero hoy, el momento es distinto. Actualmente conecta a Puebla con destinos clave como Mérida, Cancún, Tijuana, Monterrey y Guadalajara. Y a partir de junio, se presenta una expansión que pocas veces se ha visto. El 1 de junio iniciarán vuelos hacia el Bajío, Huatulco, Villahermosa, Los Cabos y Los Ángeles. Un día después, el 2 de junio, se suman Aguascalientes, San Luis Potosí, Puerto Vallarta, Tuxtla Gutiérrez, Zihuatanejo, Houston y Nueva York (Newark). A esto se añade que Houston ya forma parte de la conectividad actual del aeropuerto. Este crecimiento es resultado de un esfuerzo importante por fortalecer la conectividad del estado. Y abre la puerta a algo más relevante: la posibilidad de construir una red aérea desde Puebla. Pero aquí viene la parte importante, la que no siempre se dice con claridad: los aeropuertos no crecen únicamente por infraestructura; crecen cuando la gente los usa. Las aerolíneas no operan con base en buenas intenciones. Operan con base en ocupación. Si un vuelo se llena, permanece. Si se mantiene, crece. Si crece, genera más opciones. Y en ese momento, la dinámica cambia por completo. Es una lógica que conocimos durante años en las agencias de viajes: no se trata de generar más pasajeros… sino de quitárselos a otros puntos de salida. Durante años hemos desarrollado el hábito de salir por otros aeropuertos, y cambiar esa inercia toma tiempo. Aquí no se trata de un llamado institucional ni de un acto de identidad regional. Es, en realidad, una decisión práctica. Salir desde Puebla puede significar menos tiempo total de traslado, menos estrés, mayor comodidad y, en muchos casos, una experiencia más eficiente desde el inicio. Sí, los horarios pueden ser limitados. Sí, las frecuencias no son las mismas que en grandes aeropuertos. Pero toda red aérea comienza así: con pocos vuelos… que se vuelven muchos cuando la gente los hace suyos. A veces, el mejor vuelo no es el que más opciones ofrece… sino el que sale de tu ciudad. Puebla hoy tiene una oportunidad poco común: construir su propia conectividad aérea, generar una red que crezca con el tiempo y consolidar una alternativa real para viajar. Pero eso no lo harán las aerolíneas solas. Lo hacemos nosotros, cada vez que decidimos desde dónde empieza nuestro viaje. Viajemos juntos. |