Martes 09 de Junio de 2026

La historia de nuestra nación nos ha enseñado que la soberanía es el tesoro más valioso que poseemos como pueblo libre e independiente. Durante siglos, hombres y mujeres valientes derramaron su sangre para sacudirse el yugo del colonialismo y la intervención extranjera. Hoy, en pleno proceso de consolidación de la Cuarta Transformación, vemos con profunda preocupación cómo la extrema derecha mexicana del PRIAN, moralmente derrotada en las urnas, pretende resucitar las peores prácticas entreguistas de nuestra historia al buscar la tutela de intereses foráneos para descarrilar el proyecto de nación que democráticamente eligieron las y los mexicanos.

Es inaceptable y constituye una abierta traición a la patria que sectores de la oposición promuevan y defiendan abiertamente el ingreso de agencias de inteligencia extranjeras, como la CIA, en territorio nacional bajo el desgastado pretexto de la cooperación. La seguridad de México y el diseño de sus políticas públicas corresponden única y exclusivamente a los mexicanos y a sus instituciones legítimamente constituidas. Permitir que agentes externos operen en nuestro suelo no es colaboración, es una flagrante violación constitucional y un intento de vulnerar nuestra autodeterminación para someter al país a agendas dictadas desde el extranjero.

Esta desesperación de los conservadores no es un hecho aislado, sino una estrategia coordinada que encuentra eco y financiamiento en las altas esferas del poder económico. Las reuniones que personajes de la ultraderecha sostienen de manera cínica con empresarios que se negaban a pagar sus impuestos y que desafían la legalidad, como Ricardo Salinas Pliego, evidencian un frente común que no busca el bienestar de la ciudadanía, sino la protección de sus privilegios corporativos. Estos pactos revelan la verdadera naturaleza de una élite que añora el viejo régimen de complicidades y corrupción, donde unos cuantos se enriquecían a costa del pueblo.

A través de esta alianza entre la derecha política y el poder económico concentrado, se ha desplegado una campaña permanente de golpeteo mediático y desinformación en contra del gobierno de la Cuarta Transformación. Utilizan plataformas digitales, medios tradicionales y discursos alarmistas para intentar sembrar el miedo y la inestabilidad en la población. Sin embargo, lo que realmente les duele es que hoy los recursos públicos se destinan a quienes más lo necesitan, a través de programas sociales y obras de infraestructura estratégicas, y no a los bolsillos de los intermediarios de siempre.

La injerencia extranjera que promueve el PAN y el PRI no es más que el reflejo de su incapacidad para conectar con el pueblo de México y ganar el debate de las ideas en el terreno democrático. Al saberse rechazados por la gran mayoría de las y los ciudadanos, acuden a tocar las puertas de Washington y de organismos internacionales buscando el respaldo que el pueblo mexicano les ha negado en los últimos años. Es una conducta profundamente antidemocrática que demuestra que para la oposición la patria es solo una mercancía de cambio.

Desde la Cámara de Diputados y desde cada rincón de nuestro movimiento, seguiré levantando la voz con firmeza para decir que no daremos un solo paso atrás en la defensa de la soberanía nacional. No vamos a permitir que los intereses de unos cuantos empresarios insensibles y agencias extranjeras dicten el rumbo de nuestro país. La transformación que vive México es pacífica, democrática y eminentemente soberana, impulsada por un pueblo consciente que ya no se deja engañar por las campañas de desprestigio de una derecha que carece de proyecto.

El compromiso de la Cuarta Transformación es con la soberanía energética, alimentaria y política de nuestra nación. Frente a los embates informativos y las reuniones de conspiración de la oligarquía, responderemos siempre con más democracia, con más justicia social y con la frente en alto. La patria no se vende, la soberanía no se negocia y el destino de México pertenece únicamente a las y los mexicanos que día con día trabajan por un país más justo, libre e igualitario.

Julieta Kristal Vences Valencia, Diputada Federal de morena y Secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados.