Viernes 19 de Junio de 2026

La declaración de principios es fundamental para el trabajo poético; puede ser que los versos corran en forma de crítica, o también se puede emplear el humor como recurso para hacer una crítica; o bien, la crítica descarnada a través de los versos puede aparecer y, asimismo, la crítica puede esconderse para realizar una autocrítica:

 

“Dios no es la poesía

Espero que en eso estemos claros” (p. 31)

 

Nos dice Samuel Espinosa Mómox (Puebla, México, 1985) en su libro más reciente En medio de la noche algo se escucha (Dogma Editorial, 2026). La autocrítica a la que me refiero es saber por qué es necesaria, en pleno siglo XXI, una declaración de fe. ¿Por qué es necesario creer en Dios desde la cristiandad y desde el protestantismo?

Samuel escribe una serie de poemas en donde su ser cristiano se ve confrontado ante el catolicismo, pero no desde la religiosidad recalcitrante, sino desde la disidencia religiosa. Es un creyente de izquierdas; la teología de la liberación es una ruta posible que no hemos terminado de entender del todo.

Y aparecen otros disidentes en su poemario: Javier Sicilia, Thomas Müntzer y Óscar Romero. Es entonces cuando Espinosa Mómox sí que nos muestra su declaración de principios:

 

“De la revolución ya no se vuelve

piensas mientras buscas en internet fotos y nombres

de guerrilleros casi desconocidos

sin motivo aparente, sólo una corazonada;

de ninguna revolución se vuelve

porque entonces no sería revolución

un mitin apenas, una junta

de amigos” (p. 23)

 

¿Qué tenemos nosotros que decir en una ciudad como Puebla, en donde la religiosidad todavía marca la agenda social? ¿Estamos abiertos a otras creencias más allá del catolicismo? ¿Somos más papistas que el Papa de Roma?

Fe, fervor, religiosidad y cuestionamientos recorren los poemas de Samuel Espinosa Mómox y nos invitan a preguntarnos: ¿para qué sirve la religión en este momento si el libre mercado nos atropella ferozmente? ¿Para qué nos sirve creer en Dios si nos asesinan a las 5 de la mañana para robarnos una bicicleta?

 

“En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuoso, les suplico, les ruego, les ordeno, en nombre de Dios: cese la represión”, dijo en algún momento Óscar Romero (p. 23).

 

Dos figuras trascienden en los versos: San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila.

Si Dios se ríe de nosotros, que la FIFA nos ampare; pero que la poesía nos siga salvando de este valle de lágrimas.

 

 

 

 

En medio de la noche algo se escucha, de Samuel Espinosa Mómox. Dogma Editorial, 2026. 35 páginas.