Lunes 22 de Junio de 2026 |
Estimado lector o lectora, me presento contigo. Mi nombre es Angel Contreras Cruz y hoy es mi columna debut en El Popular, periodismo con causa.
En una ocasión, estaba viendo contenido en un portal de deportes cuando me apareció un título bastante morboso:
¿Cuántos años debo vivir en Estados Unidos para obtener la residencia?
“Este tema me interesa”, me dije.
Después de haber vivido más de 11 años en Estados Unidos; lo primero que se me vino a la mente fue que quizá existía información de la cual yo no estaba enterado.
Pero al ir leyendo la nota, me di cuenta de que la residencia permanente en Estados Unidos es más que una cuestión de acumular años de estancia. La narrativa presentada en la nota no solo es información incompleta; es irresponsable.
El sistema migratorio en Estados Unidos no es una fila de espera que otorga la residencia de manera automática. Basar decisiones de vida en notas que simplifican trámites complejos como si fueran recetas de internet, es un error que puede comprometer no solo tu estatus, sino también tu futuro y el de tu familia.
Dentro del sistema migratorio de Estados Unidos, las personas pueden solicitar algún beneficio migratorio dependiendo de su caso particular y pueden caer en alguna de las categorías más populares que son peticiones familiares, empleo, programas de refugio y asilo o por ser víctimas de violencia.
Como alguien que ha dedicado años a investigar los procesos de movilidad de personas con perfiles profesionales y a tener un buen entendimiento del proceso migratorio de personas sin estatus, y que ha vivido en primera persona los matices de este camino, les puedo decir con total honestidad que no deben creer en información que ofrece soluciones mágicas.
¿Cómo se gestiona el estatus migratorio en Estados Unidos?
La gestión de su estatus migratorio debe hacerse exclusivamente a través de fuentes oficiales, como el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), y preferiblemente con asesoría legal profesional. No arriesgue su futuro a cualquier persona o recurso en internet. En temas migratorios, cada caso es único y el costo de un error provocado por una mala asesoría es, a menudo, irreversible o muy costoso.
Esta necesidad de cuestionar lo que consumimos se vuelve aún más crítica cuando observamos el panorama político actual. La retórica hoy en día sobre nuestra comunidad migrante se usa constantemente para presentar una realidad distorsionada de lo que nuestra comunidad aporta tanto a Estados Unidos como a México (en calidad de remesas).
Entender la migración requiere desaprender lo que nos han contado y prepararnos con herramientas reales.
Como investigador, mi objetivo es precisamente compartir la verdad y ser la voz de mi comunidad, más allá de las notas sensacionalistas donde venden promesas vacías, lo que me motivó a escribir el libro "Lecciones que nadie te cuenta al migrar: Memorias de un inmigrante en Estados Unidos".
En mi libro, exploro las realidades que los medios a menudo omiten, ofreciendo una guía basada no en ilusiones, sino en la experiencia directa y en la necesidad de tomar decisiones informadas.
Mi invitación, estimada comunidad, es a que dejen de buscar respuestas fáciles en titulares engañosos. Informarse correctamente es un acto de defensa propia.
Les invito a profundizar en estos temas, a consultar fuentes oficiales y a buscar perspectivas que prioricen la realidad sobre la conveniencia política. En temas migratorios, el futuro que están construyendo merece mucho más que una lectura superficial por la complejidad de cada caso. |