Martes 23 de Junio de 2026 |
En la política poblana cada vez es más común que algunos aspirantes quieran convertirse en candidatos antes de tiempo. Ahora es el turno de Antonio “Toño” Vázquez, quien en una reunión en Acateno aseguró que buscará la candidatura de Morena en Teziutlán, presuntamente respaldándose en una conversación con el secretario de Gobernación, Samuel Pala. Si la conversación es real, surgen preguntas delicadas. ¿Desde cuándo las candidaturas se definen en chats privados? ¿Acaso los procesos internos, las encuestas y la militancia ya no cuentan? Porque, si un funcionario del gobierno estatal está garantizando candidaturas por adelantado, el mensaje que se envía es muy grave: que las decisiones políticas se toman en lo oscuro y no mediante los mecanismos que tanto presume Morena. Y si, por el contrario, se trata solo de una interpretación o de un intento de vender una supuesta cercanía con el poder para fortalecer una aspiración personal, entonces también es preocupante. La política no puede convertirse en un concurso de capturas de pantalla o de conversaciones filtradas para tratar de imponer una candidatura. En Teziutlán, como en cualquier municipio, los ciudadanos merecen claridad. Las candidaturas no deben decidirse por amistades, promesas privadas o supuestos “palomeos” desde una oficina gubernamental. Si Morena quiere mantener la credibilidad de su discurso de cambio, tendría que dejar en claro que nadie tiene la candidatura en la bolsa y que ningún funcionario puede repartirlas como si fueran un favor personal. Porque cuando un aspirante presume que ya le prometieron la candidatura, lo que realmente pone en duda no es su futuro político, sino la transparencia del proceso y la seriedad de las instituciones.
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