Jueves 25 de Junio de 2026 |
El nepotismo es una palabra excluida del vocabulario de la Cuarta Transformación. Lo es por una decisión de la propia presidenta Claudia Sheinbaum, quien instruyó a los dirigentes del partido en que milita a que la hicieran valer desde la siguiente selección de candidatos a cargos de elección popular. Ratificó la medida con una frase contundente: “No estoy de acuerdo con heredar puestos”. Eso trastocó los planes de varios de los aspirantes a una candidatura a gobernador, como fueron los casos de Félix Salgado Macedonio y Saúl Monreal. El primero quería suceder a su hija en Guerrero y el segundo a su hermano en Zacatecas. Sin embargo, al ser solamente un partido aliado de MORENA, el Partido Verde sí podrá postular a la senadora Ruth González Silva para suceder a su esposo, el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo. La posición de no ceder espacio en San Luis Potosí obligó a que MORENA decidiera ir aliado con el Partido Verde en 16 de las 17 gubernaturas en disputa. El tema del nepotismo ha generado inconformidad dentro de las filas de MORENA y se ha tratado de desvirtuar el concepto de la palabra, cuyo significado es el de corrupción por tratar de favorecer a la familia en la asignación de cargos, empleos o beneficios. Empero, los afectados han tratado de justificar que se refiere a designaciones sin el barniz de las urnas, lo que no fue admitido por la dirigencia partidista. El aprovechamiento de la figura del nepotismo tiene una larga historia en México, donde un presidente de la República, José López Portillo, se dijo orgulloso de su nepotismo cuando su hijo José Ramón López Portillo fue designado subsecretario de Programación y Presupuesto. Después de eso, la figura siguió siendo de uso frecuente en las nominaciones a gobernadores, senadores, diputados, alcaldes y demás, sin que provocaran urticaria las designaciones. En el priismo fueron un poco recatados, recurriendo a artimañas como la de los hermanos Moreira, que utilizaron un gobernador interino por Humberto Moreira, para que no se viera tan mal que Rubén Moreira fuese candidato. El perredismo era menos recatado, ya que las esposas de los principales dirigentes alternaban con sus esposos en los cargos de elección popular. Guadalupe Acosta Naranjo y Sonia Ibarra; Jesús Ortega y Angélica de la Peña; los hermanos René Arce y Víctor Hugo Círigo dominaron la delegación Iztapalapa, hasta que perdieron en las urnas, con la esposa de René Arce, Silvia Oliva Fragoso, derrotada por Rafael Acosta "Juanito", y René Bejarano y Dolores Padierna. El colmo del PRD fue que Maricarmen Ramírez, esposa del gobernador de Tlaxcala, Alfonso Sánchez Anaya, fuera postulada para suceder a su esposo y perdiera en las urnas. El uso del nepotismo tiene una gran frecuencia, como en la actualidad, en que el suplente de Ulises Mejía Haro, aspirante al gobierno de Zacatecas, es su padre, Antonio Mejía Haro; o en el Senado, donde el suplente de Miguel Ángel Yunes Márquez es su padre, Miguel Ángel Yunes Linares. La figura del nepotismo es de uso regular en la política mexicana, aunque ahora la quieren modificar. Veremos qué tanto funciona. .................................................................................................................................................. Las mujeres comienzan a despuntar como aspirantes a gobiernos estatales por parte de MORENA. En Colima la disputa será entre Rosy Bayardo y la diputada federal Gricelda Valencia, y en Guerrero entre la senadora con licencia Beatriz Mojica y Esthela Damián. |