Lunes 06 de Julio de 2026 |
A pesar de que el gobierno de México ha minimizado que Donald Trump y el gobierno estadounidense ya dijeron NO a firmar el T-MEC por 16 años, lo cierto es que empresarios e inversionistas no tienen frente a si un panorama claro para programar el crecimiento de sus inversiones y eso a la larga afectará al país por varios factores más. Hoy México y el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, está sometido a los caprichos y decisiones norteamericanas, porqué ellos dejan abierta anualmente la revisión de T-MEC, porque no cancelaron el acuerdo, para no generar malestar e incertidumbre entre los empresarios gringos y así Donald Trump pueda manejar su discurso de defensa de la economía y de los Estados Unidos. Sin embargo, en México son muchos los factores que van a incidir en que no exista un crecimiento de la economía y que los empresarios e inversionistas no se atrevan a traer sus capitales a largo plazo por la volatilidad del cobro de aranceles por parte de EU y las políticas emprendidas que obligan a recalcular riesgos, posponer proyectos y, en algunos casos, buscar destinos alternativos para el capital. En nuestro país las empresas tanto nacionales como extranjeras requieren de certidumbre, así como un marco jurídico estable, no volátil, por la aplicación de medidas poco claras y tribunales adheridos al poder ejecutivo. Estados Unidos le tomó la medida al gobierno de Sheinbaum Pardo y hoy además de los aranceles como moneda de cambio para el T-MEC hay otros temas como son: narcotráfico, migración, revisión más profunda del T-MEC cada 12 meses, los narcopolíticos, el huachicol fiscal y crimen organizado, entre otros. De esta manera el megalómano de Trump juega con su socio comercial y va de los temas económicos, a los sociales, a los de seguridad nacional y los que se le vayan ocurriendo al mencionar continuamente, como que en el país hay terroristas (los cárteles de las drogas) y un gobierno sometido a los grupos criminales que además financian las campañas políticas y así tienen el control de gobiernos municipales, estatales y el federal. Ante este panorama existe un uso chantajista del T-MEC que le sirve a Estados Unidos para recordarle a México el grado de su dependencia real y los riesgos que corre cuando intenta moverse más allá de los parámetros de referencia que Washington impone en todos los terrenos. Todo lo anterior genera natural preocupación en el sector empresarial mexicano e imposibilita la llegada de nuevas inversiones que tenga la certeza de crecimiento a largo plazo ante los cambios voluntariosos de Donald Trump, que intenta no perder a su base electoral, primeramente, para las elecciones de noviembre de este año en los Estados Unidos. Inversionistas reclaman más certidumbre jurídica e institucional, mayor predictibilidad de las políticas económicas, mejor seguridad para la inversión y diversificación del destino de las exportaciones, eso debería de ser la respuesta puntual de México a la decisión de Estados Unidos de no renovar el T-MEC a 16 años y hacerlo anualmente y sólo a 10 años. Otra situación que pone a temblar a México son las constantes declaraciones de Trump en el sentido que no permitirá que en el intercambio comercial los Estados Unidos tenga un déficit financiero, pero existe la siguiente realidad: Al cierre de 2024, la balanza comercial entre México y Estados Unidos cerró con un superávit histórico y sin precedentes de 171 mil 809 millones de dólares a favor de México. En 2025, el comercio total entre ambos países alcanzó la cifra récord de 872 mil 834 millones de dólares, consolidando a México como el principal socio comercial de Estados Unidos. México registró un superávit comercial histórico de aproximadamente 196 mil 913 millones de dólares con EE. UU., derivado de exportaciones por 534mil 874 millones e importaciones estadounidenses de 33 mil 960 millones de dólares. México se ha consolidado como el principal socio comercial de EU. Las exportaciones a ese país rondan el 84 por ciento. Tan sólo durante los primeros cuatro meses de 2026, el intercambio de bienes entre ambos países ascendió a más de 317 mil millones de dólares, de acuerdo con cifras del US Census Bureau. En ese periodo, las importaciones estadounidenses procedentes de México alcanzaron 188 mil 723 millones de dólares, reflejo evidente del profundo nivel de integración de las cadenas productivas de Norteamérica. Aquí los que han logrado ese superávit son los empresarios mexicanos y no tanto el gobierno federal que incluso ha cambiado leyes y normas que no generan certidumbre a los empresarios. Por eso Donald Trump quiere imponer aranceles, y ha dicho una y otra vez que su país no puede y no debe ser deficitario en el intercambio comercial. OTROS PROBLEMAS QUE ENFRENTA MEXICO En medio de la noticia de que no se firmará el T-MEC por 16 años y se hará anualmente, en el país enfrentamos el crecimiento del desempleo, pero se vuelve más grave la economía informal que ha llegado al 54.8 por ciento. Para 2024 la economía informal en México representó el 25.4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y empleó a más del 54% de la fuerza laboral. Su producción tuvo un crecimiento real anual de 4.3%, sumando cuatro años consecutivos de expansión. Durante 2025, la economía informal impulsó 8 de cada 10 pesos del crecimiento del PIB nacional (el cual cerró con un alza del 0.7%). El sector informal creció a un ritmo anual del 2.3%, generando cerca de 1.16 millones de nuevos empleos informales, mientras que el empleo formal sufrió pérdidas netas. Para la primera mitad de 2026, la tasa de informalidad laboral en México se ubicó en el 54.8% de la población ocupada, sumando 32.6 millones de trabajadores que además no cuentan con prestaciones. COMENTARIOS Y SUGERENCIAS Correo: lagg9756@yahoo.com.mx X: @Luiguiglez |