Viernes 17 de Julio de 2026

Daniel Avechuco Cabrera sacudió a la literatura nacional con la publicación de tres novelas, emocionantes por decir lo menos y perdonen el eufemismo.

Las novelas son La mutación, Las furias y La caza. Diferentes entre ellas, pero escritas con la maestría de un genio que sabe mantener al filo del asiento al lector. Se agradece que con cada página nos haga sudar las manos y sigamos la lectura buscando desentrañar cada uno de los acertijos que nos plantea.

La caza resultó ganadora del Concurso del Libro Sonorense en 2024 en la categoría de novela. Publicada en 2025 por el Fondo Editorial Universidad de Sonora, en ese momento dirigido dignamente por Iván Ballesteros Rojo.

Esta novela de Avechuco nos enfrenta, en un inicio, a las tribulaciones de Fabio, personaje observador obsesivo y que acaba de perder… y casi de inmediato, acaba de recuperar a Bruna, su hija, quien se fue a una fiesta con Tino, su mejor amigo. Algo ocurrió en esa fiesta porque, definitivamente, Bruna ya no es la misma al regresar a casa.

¿Un secuestro? ¿Una desaparición forzada? ¿Una forma nueva de adormecer y drogar a los jóvenes?

¿Una forma de adormecer la consciencia para ya no sentir dolor? ¿El escape del dolor en tiempo presente para regresar al pasado donde inició el dolor, pero por lo menos hay una repetición de los elementos que nos han atormentado por años?

Daniel Avechuco Cabrera nos plantea un hecho catastrófico y doloroso: que una persona pierda a uno de sus seres más amados… pero con la posibilidad de que regrese y no vuelva a ser la misma persona y que entonces el silencio termine por sepultar toda forma de cordura.

Matías, el hermano de Fabio es un policía que se dedica a atar conjeturas para dar con el paradero de su sobrina y es quien nos revela, poco a poco, una realidad todavía más terrible y que Fabio no está ni siquiera cerca de imaginarse.

Bruna desarrolla una relación cada vez más lejana con su padre, como si Bruna estuviera disolviéndose en la espuma brumosa del olvido, la memoria escapándose a cada paso.

Paula aparece como un personaje cuyo dolor no se mitiga con palabras pues lleva el cuerpo muerto de su hijo. ¿Es una historia paralela? ¿O eso es lo que nos quiere hacer creer Daniel Avechuco Cabrera? El autor –que no el narrador– ha lanzado un anzuelo y el lector ha picado.

Paula sufre porque le dicen lo que le hará una necropsia al cuerpo de su hijo. ¿Quién es su hijo qué relación tiene con Bruna?

Las pistas están puestas, nos toca recorrer el rastro y mancharnos las botas de arcilla.

En La caza, al igual que en Las furias de Daniel Avechuco Cabrera no hay un solo disparo que irrumpa en la trama central; los focos de la violencia están colocados en otras direcciones: el silencio, la persecución de una pista, los celos, el dolor de ser joven…

No cabe duda de que estamos ante un narrador que le gusta colocar a sus personajes al borde de perder los estribos y de olvidarse de que esta es una realidad creada.

La caza es una novela que puede sacar de quicio a cualquiera y más nos vale tener asideros a la realidad, aunque de un momento a otro estos asideros pueden no ser tan ciertos y terminen convirtiéndose en polvo.

 

 

 

 

La caza de Daniel Avechuco Cabrera. Fondo Editorial Universidad de Sonora, 2025. 119 páginas