Viernes 17 de Julio de 2026 |
En el año 2015, tuve mi primera visa de estudiante F-1, la cual fue autorizada por cinco meses, de enero a mayo. Posteriormente, obtuve una segunda visa con vigencia de cuatro años. Sin embargo, en mis formularios I-94 e I-20, siempre aparecía el sello D/S (duración de estatus indefinido). El día 16 de julio de 2026, el Departamento de la Agencia de Seguridad Nacional (DHS) publicó un comunicado anunciando la eliminación del estatus indefinido para estudiantes internacionales en Estados Unidos. Esta decisión amenaza la capacidad de atraer talento internacional, justificando un mejor control migratorio. Además, esta regla final de eliminar el esquema tradicional de "duration of status" (D/S) para las visas F, J e I marca quizá un punto de no retorno y es profundamente preocupante para el sistema educativo estadounidense, ya que en algunos programas un porcentaje alto de estudiantes son de origen extranjero. A finales de la década de 1970, esta medida permitía a los estudiantes internacionales permanecer legalmente en el país durante el tiempo necesario para completar sus estudios, siempre que mantuvieran su matrícula y cumplieran las normas académicas. Bajo este nuevo decreto, firmado por la administración DT 2.0, este campo de flexibilidad ha sido desmantelado. En su lugar, la nueva regla ofrecerá un período de permanencia máximo de cuatro años. Aquellos que requieran más tiempo para doctorados, maestrías o programas de especialidad ya no contarán con el respaldo automático de sus universidades. En cambio, los beneficiarios de visas F-1 se verán obligados a iniciar un trámite de extensión de estadía directamente con USCIS, sometiéndose a trámites complejos y costosos como la recolección de biométricos, tarifas adicionales y un escrutinio discrecional por parte de agentes migratorios. El argumento oficial sostiene que el sistema previo facilitaba prácticas fraudulentas mediante las cuales ciertos individuos se convertían en "estudiantes eternos" para prolongar indefinidamente su estancia, evadiendo controles o inspecciones migratorias. No obstante, castigar a toda la comunidad estudiantil internacional para perseguir casos especiales de fraude resulta contradictorio. La realidad es que la educación superior estadounidense ha sido, por décadas, uno de los mayores activos de atracción de talento internacional que alimenta el desarrollo tecnológico del país. Los estudiantes internacionales no son visitantes de trámite, sino el personal que aporta investigación en laboratorios, financia gran parte del presupuesto de las universidades, además de alimentar el espíritu emprendedor del país. Las consecuencias prácticas de esta nueva regla son preocupantes, como la incertidumbre en los programas de posgrado. Por ejemplo, la duración de un programa de doctorado (PhD) en áreas STEM promedia entre 5 y 7 años. Obligar a los investigadores a solicitar extensiones en su cuarto año añade una ansiedad innecesaria que podría empujarlos a elegir otros destinos. En mi caso, yo he vivido en Estados Unidos con una visa F-1 por 11 años. Los primeros cuatro años fueron el tiempo que me tomó para aprender inglés y en los siguientes cuatro años logré obtener un grado de doctorado. Los años siguientes han sido años de trabajo profesional gracias a los programas Optional Practical Training (OPT) y STEM Optional Practical Training. Alguien se podrá preguntar: ¿11 años con la misma visa? La realidad es que las opciones para cambiar de estatus son limitadas; por eso es vital entender el sistema de inmigración para conocer las opciones. Otra preocupación adicional es el periodo de transición laboral posgraduación que se reduce drásticamente de 60 a solo 30 días, dejando un margen mínimo de maniobra para asegurar tanto un permiso de trabajo como una oferta laboral. Durante la actual administración, el retraso crónico en las oficinas de USCIS para beneficios migratorios pronostica cuellos de botella aún mayores donde los estudiantes se verán impedidos de viajar o quedarán atrapados en limbos legales. Si tú, estimado lector o lectora, estás pensando en estudiar en Estados Unidos, el gobierno acaba de mandar un mensaje un tanto desalentador. Entender esta nueva política migratoria y ajustar un plan ayudará a evitar dolores de cabeza en el futuro. En mi opinión, Estados Unidos está frenando un flujo de talento internacional que reducirá el dinamismo de investigación científica, innovación y emprendimiento.
Nota: Esta columna de opinión analiza los efectos de la regla final publicada el 16 de julio de 2026 por el DHS que deroga la norma de "Duration of Status". No incluye ninguna recomendación legal, es puramente una interpretación personal del autor. Referencia: https://www.dhs.gov/news/2026/07/16/trump-administration-issues-final-rule-end-foreign-student-visa-abuse�
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