Miércoles 22 de Julio de 2026 |
México enfrenta una delicada negociación del T-MEC donde tiene más que perder que ganar, porque los frentes abiertos son muchos y Estados Unidos (Donald Trump), un día dice una cosa, pero hace otra. Y en este contexto entran las presiones políticas, que considera a nuestro país un narco estado, y juega y seguirá jugando, con los aranceles para su propio beneficio. El Presidente Trump se ha convertido en una “Chimoltrufia” (así como dice una cosa dice otra) y cambia sus decisiones de un día para otro y la prueba más clara últimamente es que invita a la final de la copa mundial de futbol a la Presidenta de México Claudia Sheinbaum y al Primer Ministro de Canadá Mark Carney, a quienes trató de maravilla, pero al día siguiente da tremenda bofetada a su vecino del norte al aumentarle los aranceles hasta en un 50 %. Así de impredecible es el mandatario gringo. Pero volviendo a la negociación del T-MEC (que ahora será anual y durante 10 años), México tiene 4 puntos muy sensibles que son: El Sector automotriz y de autopartes. Los vehículos y componentes que no cumplen con los requisitos de contenido regional del T-MEC enfrentan gravámenes. El Acero y el aluminio, sujetos a tarifas de seguridad nacional cuando no son producidos bajo las normativas del tratado. El Textil, Confección y Calzado, con altos aranceles de protección y una fuerte exposición a medidas de nivelación comercial contra países asiáticos. Electrónica y electrodomésticos, afectados principalmente por aranceles o revisiones de origen fuera del marco norteamericano Aunado a lo anterior existe en nuestro país Incertidumbre Jurídica en las inversiones a largo plazo. Vulnerabilidad ante las presiones políticas, fronterizas y al denominado narco gobierno, el estado de derecho y las políticas internas. Aranceles selectivos y cuotas con cambios a caprichos del gobierno norteamericano. Además, Reglas de origen más estrictas y las exigencias de que Estados Unidos, quiere Reducir su déficit comercial con México. |