Viernes 24 de Julio de 2026 |
Datos recientes del Secretariado de Seguridad, dados a conocer en la mañanera, hablan del descenso en los crímenes en relación con años anteriores e incluso se festejó el día con menos crímenes en varios lustros. Esas cifras pueden ser o no reales, aunque lo que no se dice es que los crímenes, muchos o pocos, no son resueltos por las autoridades y la mayoría quedan impunes. Y es que la impunidad se ha convertido en la madre protectora de todos aquellos que violan la ley. Los delitos se acumulan, aunque muchos de ellos ni siquiera se persiguen de oficio; solamente se le da vuelta a la hoja. Está comprobado que los integrantes del gobierno o funcionarios públicos no sufren ni se alteran por la comisión de un delito, como tampoco lo hacen aquellos que ordenan o ejecutan los asesinatos, quienes no son molestados ni en lo más mínimo. Hace unos días, un periodista de Oaxaca, Alejandro Leyva, denunció públicamente, mediante un video, el acoso de las autoridades estatales que encabeza Salomón Jara, quien fue responsabilizado de lo que pudiera ocurrirle al periodista. A los pocos días de que circulara el video, sucedió lo que muchos temían y el propio Alejandro Leyva había adelantado: fue asesinado. Como siempre, las autoridades han dicho que investigarán, que llegarán hasta sus últimas consecuencias, al fondo de la investigación, y que el crimen no quedará impune. Hasta ahora no han mencionado que investigarán la denuncia hecha por Leyva ante la Comisión de Derechos Humanos, en la que señala no solamente al gobernador Salomón Jara, sino también al secretario de Gobierno, Jesús Romero López, y a Geovany Vásquez Sagrero, consejero jurídico, como responsables de lo que le pudiera suceder a él o a su familia. La impunidad en Oaxaca es manifiesta, como en el resto del país. Tan solo en Oaxaca, en la última década, han asesinado a 15 periodistas y, como corolario, está que en junio pasado cuatro comuneros fueron asesinados. El tema de la tenencia de la tierra es otro de los grandes rezagos en Oaxaca. La zona del Istmo vive inmersa en la violencia, ante la pasividad de la fiscalía estatal que encabeza José Bernardo Rodríguez Alamilla. Pero no solamente en Oaxaca se reflejan los altos índices de criminalidad. En Benito Juárez (Cancún), el comandante de la unidad de narcomenudeo, Josué Cárdenas Rosales, fue emboscado en pleno centro del municipio. En Zacatecas, esta misma semana aparecieron diez cadáveres de exfuncionarios públicos y empresarios, asesinados con extrema violencia. En ninguno de los casos mencionados, ni en otros más, hay señales de la actuación de investigadores o de la detención de los presuntos responsables, lo que hace ver que serán otros de los muchos casos de impunidad. ............................................................................................................................................. Finalmente, el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, y otros siete empresarios fueron vinculados a proceso por el presunto delito de encabezar una red de huachicol fiscal… Se confirmó que el Mundial de Fútbol no fue la panacea esperada y que los beneficios no alcanzaron los rangos previstos. De cinco millones de turistas internacionales esperados, solamente llegó un millón, por lo que la derrama económica no resultó tan grande. |