Miércoles 29 de Julio de 2026 |
Vivir en Oaxaca y ser periodista se convierte en un riesgo mayor. Quienes se dedican a esta profesión sobreviven entre la zozobra, la amenaza, el amago y la desidia de las autoridades. Hace apenas una semana, el periodista Alejandro Leyva fue asesinado a plena luz del día y en la calle. Hasta ahora no se tiene noticia alguna de los sicarios que lo asesinaron. En una década, más de 30 periodistas oaxaqueños se han acogido al Mecanismo Federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, ante las agresiones de las autoridades. Unos días después de ser asesinado Alejandro Leyva, el corresponsal de Proceso en Oaxaca, Pedro Matías Arrazola, fue intimidado en redes sociales mediante un mensaje: “Sigue Pedro Matías, jajaja”. ¿Y el gobernador?, pregunta la población. ¿Dónde está? Refugiado en su fuero y desdeñando a los periodistas. “No responderé a los cuestionamientos llenos de odio hacia mi gobierno”, dice, al tiempo que anuncia la creación de un catálogo de medios que odian a su gobierno, argumenta. Poco antes de morir, el periodista Leyva acudió ante el organismo de derechos humanos a denunciar el acoso de tres personajes principales, a los que responsabilizaba de lo que pudiera pasarle a él o a su familia. Los sujetos en cuestión son el gobernador Salomón Jara, el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, y el consejero jurídico, Geovany Vásquez. Ninguno de ellos ha sido molestado por la advertencia del ahora asesinado periodista. El gobernador, jactancioso como es, dijo: “Yo no voy a solicitar licencia; que investiguen lo que quieran”. El lunes, en el último día del festejo de la Guelaguetza, cientos de oaxaqueños protestaron contra el gobernador, que asistía al evento, y la respuesta de Salomón Jara fue ausentarse del festejo. Pero el crimen del periodista Leyva no es lo único que el pueblo le reprocha al gobernador, quien es un sujeto torvo desde su mirada, escurridizo y sumamente complejo, que llegó al poder para ejercerlo a plenitud, sin contemplaciones de ninguna clase. Se rodeó de una camarilla de sujetos con sus mismas perspectivas, despegados de la gobernanza y aferrados al maldito poder, entre los que se encuentran los mencionados Jesús Romero López, Geovany Vásquez y el fiscal, José Bernardo Rodríguez. Entre los cuatro se reparten las parcelas del poder y los negocios. “El pueblo que se proteja a sí mismo”, dicen, y los crímenes se reproducen por todos lados, al igual que la violencia y la inseguridad, que campean por todo el territorio, infestado de grupos criminales. Los diputados federales Benjamín Robles y Martha Aracely Cruz han denunciado en diversas ocasiones las atrocidades cometidas durante el gobierno de Salomón Jara, sin obtener respuesta alguna del gobierno federal. El cúmulo de denuncias es simplemente un acumulado de quejas que no son objeto de interés por parte del gobierno federal. Mientras en Oaxaca la población sufre y padece un mal gobierno, el gobernador se convierte en un tirano. ............................................................................................................................................ Ante la falta de interés del Partido Acción Nacional para sumarse al llamado del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, para establecer una alianza, las dirigencias estatales del PAN idearon un sistema similar al usado en 2021 en Sonora, para que Ernesto Gándara fuese el candidato de dicha alianza. Veremos qué tal funciona si logran realizarla. |