Viernes 31 de Julio de 2026

Mi mundial 2 es una novela escrita por Daniel Baldi, a manera de una historia épica: aparece un héroe que deberá enfrentarse a su destino y, aunque a veces el hado pareciera ser de signo contrario a los deseos del protagonista, deberá dejarse llevar, sin tentarlo, para saber qué es lo que pasa al final.

La segunda entrega escrita por el exfutbolista uruguayo Daniel Baldi arranca en el momento en el que Tito Torres se recupera del accidente que ocurrió en el primer libro de esta saga: Torres perdió la posibilidad de jugar para el Milan de Italia, ya que un accidente en moto se lo impidió.

Torres pronto se dará cuenta de que no hay mal que por bien no venga y en esta segunda novela habrá de recuperarse para comenzar a trazar un nuevo camino: ese accidente le permitió darse cuenta de la calaña de Rolando, su mánager, quien ya se veía ganando una fortuna por el traspaso del jugador uruguayo.

El barrio donde Tito solía jugar se convierte en un refugio para el jugador, quien se da cuenta de que debe regresar al origen. Como Odiseo a su Ítaca, la idea del eterno retorno está presente durante Mi mundial 2.

La cascarita, la familia, la novia del barrio, la pelota de la infancia acompañan a Tito Torres, quien, con la cicatriz en la pierna bendita, todos los días recuerda el fracaso que implicó no viajar a Italia. Pero el barrio puede más y le da la posibilidad de regresar a jugar futbol con Peñarol de Colonia, un equipo amateur, el cual se convertirá en el equipo de los amores de Tito. Poco a poco, la confianza en la pierna de Tito regresa y, después de volver a jugar en el llano, cobra confianza para campeonar con Peñarol.

Muy pronto, Tito se dará cuenta de que no todo puede ser miel sobre hojuelas. Hay dos condiciones terribles para el héroe de esta épica futbolística.

La primera: la familia de Tito está endeudada y la casa donde viven corre peligro de ser embargada por el banco. Y la segunda: Flor, la novia de Tito, le tiene una mala noticia: su madre ha decidido mudarse a México y llevarse a Flor a estudiar a Guadalajara. A los 15 años, estas dos situaciones componen una tragedia y doblan la moral de cualquiera. Menos a Tito Torres, que, aunque no le gusta que cuenten así su historia, está a punto de renacer de sus cenizas.

Sebastián “el Loco” Abreu le debe un favor al entrenador de Peñarol de Colonia y este lo cobrará a nombre de Tito: le pide que le consiga probarse en Tecos de Jalisco, México, para poder estar cerca de Flor. De esta forma, Tito logra viajar a nuestro país a probar suerte. El tiempo pasa y Tecos lo recibe con mucho gusto. Después de dos torneos, en el segundo quedan campeones en ligas para menores de edad, donde Tito Torres destaca como el goleador del torneo.

Pero nuestro Tito, nuestro héroe, está a punto de enfrentarse nuevamente a aquel que lo ha derrotado con anterioridad fuera de la cancha. Rolando aparece en México queriendo colgarse todas las medallas y le plantea que la promesa de traspaso al Milan sigue vigente. Sin embargo, Tito no está dispuesto a caer nuevamente en las garras de Rolando.

Mi mundial 2, de Daniel Baldi, es una obra cargada de sensibilidad, amor por el futbol que ocurre en el barrio y una tremenda dosis de venganza. No será inusual que Tito Torres se vea en la necesidad de urdir un plan para que Rolando pague por sus fechorías.

Se trata de una novela que hace guiños a los metapersonajes, pues en algún momento podemos leer que el mismo Daniel Baldi —el autor de ambos libros— le pide a Tito Torres que escriba su nueva historia, como ya lo hizo con Mi mundial, libro que fue adaptado al cine.

Tito Torres dejará una lección a todos sus lectores: por encima del futbol está el amor a la familia y al conocimiento, pues una de sus metas es terminar la preparatoria para continuar estudiando. Con ello, el futbolista uruguayo se convertirá en una rara avis dentro de un mundo que ofrece más dinero que sabiduría.

 

 

 

 

 

 

Mi mundial 2, de Daniel Baldi. Santillana, 2026. 225 páginas.

 

 

 

 

 

Fe de erratas: En mi columna del 17 de julio de 2026, en donde escribí sobre La caza, de Daniel Avechuco, en la ficha bibliográfica omití al Instituto Sonorense de Cultura como coeditor de la novela. Sirva esta para resarcir mi olvido.