Jueves 13 de Agosto de 2026

Durante mucho tiempo, la candidatura presidencial y el ejercicio del cargo de titular del Ejecutivo federal parecían destinados solamente a aquellos que se desempeñaban en el gabinete federal.

Los gobernadores miraban cómo los secretarios del gabinete presidencial se desangraban entre ellos para alcanzar la nominación de su partido a la Presidencia de la República.

Fue en el año 2000 cuando el primer gobernador saltó directamente desde ese cargo a ejercer la administración federal, algo inusual en la política mexicana moderna. Correspondió ese honor a Vicente Fox Quesada, quien dejó la gubernatura de Guanajuato para competir y ganar la joya de la corona de los cargos de elección popular.

Es cierto que muchos exgobernadores aspiraron a la candidatura y, eventualmente, algunos, como los veracruzanos Miguel Alemán y Adolfo Ruiz Cortines, desempeñaron el cargo de gobernador. Antes que ellos, Lázaro Cárdenas, Abelardo L. Rodríguez, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta también fungieron como gobernadores antes de asumir la Presidencia de la República, pero dentro de los turbulentos años posrevolucionarios.

En la etapa moderna de la política mexicana, Vicente Fox fue el primero en dar el salto directo, seguido después por Enrique Peña Nieto, cuyo último cargo público antes de ganar la Presidencia de la República fue el de gobernador del Estado de México.

De Andrés Manuel López Obrador se pudiera decir que saltó de gobernar el Distrito Federal a la Presidencia de la República, sin que de por medio hubiese otro cargo público, pero distaron 12 años de ello.

Sin embargo, Claudia Sheinbaum Pardo sí consiguió hacerlo, ya que antes de ser candidata presidencial y ganar los comicios fue jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Esto significa que, de los cinco más recientes presidentes de México, cuatro pasaron de encabezar un gobierno estatal o el de la capital del país a convertirse posteriormente en titulares del Ejecutivo federal. Solamente uno, Felipe Calderón Hinojosa, no pasó por ese tamiz.

Ese recuento abre la puerta para que, posiblemente, otro gobernante eleve la mira hacia la Presidencia de la República.

En el horizonte actual solamente se ve un interesado en ello: el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, quien mantiene la mirada fija en ser el relevo de Claudia Sheinbaum.

Fuera de él, los restantes 31 gobernantes de las entidades federativas se ven lejanos a esa posibilidad, ya que ni siquiera son conocidos fuera de sus territorios.

Tal vez Clara Brugada, gobernante de la Ciudad de México, podría intentarlo, aunque se ve distante de ello, pero podría registrarse dentro de la flaca caballada que se aprecia en su partido.

Manolo Jiménez, gobernador de Coahuila, asoma la nariz y algunos lo ven con posibilidades, aunque lejanas por ahora.

De los demás, pocos podrán entregar buenas cuentas y otros saldrán bajo el repudio de sus gobernados, por lo que habrá que esperar a la nueva generación de mandatarios que ejercerán a partir de los resultados electorales de 2027, cuando 17 nuevos gobernantes, hombres y mujeres, asumirán ese encargo.

                                        ..................................................................................................................................

¿Quién es la mano que mece la cuna detrás del descubrimiento de tantos “amigos” peligrosos de Rafael Marín Mollinedo? Se advierte que la lucha por la candidatura al gobierno de Quintana Roo será sin dar reposo al que aparentemente encabeza las encuestas. Los verdes están empecinados en que quieren la plaza, a costa de lo que sea.