Martes 18 de Agosto de 2026

La suerte parece estar echada entre los partidos Acción Nacional y PRI con vistas a las elecciones en diversos estados del país.

No todo está perdido, dicen aquellos interesados en que se dé la alianza entre los principales partidos de oposición, para que vayan juntos en algunos de los 17 estados en los que habrá elección para gobernador.

Según información proveniente de los dos partidos, están estudiando la forma de definir la manera en que ambos participen con un mismo candidato o candidata, aunque con sus reservas.

Tres estados son los elegidos para ensayar dicha fórmula y son aquellos en los que un militante del PRI podría encabezar la candidatura, aunque antes se deben salvar algunos escollos.

Y es que Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, se opone a establecer la alianza y puso como condición que aquellos que quisieran competir con los colores del PAN debían registrarse como aspirantes del blanquiazul, incluso sin renunciar al partido en el que militen.

Es una fórmula ya ensayada por priistas y panistas. Sucedió en Sonora en 2021, cuando el priista Ernesto Gándara renunció al PRI para competir libremente como candidato del PAN y el tricolor. Aunque estaba bien posicionado, se quedó corto y perdió en las urnas ante el actual gobernador, Alfonso Durazo Montaño, en una elección que fue cuestionada, como las de otros estados de la costa del Pacífico, por la eventual intromisión de la delincuencia organizada.

La estrategia para nominar a Gándara fue la siguiente: primero renunció al PRI; después, el PAN lo postuló como su candidato y el tricolor nominó a otro. Finalmente, el priista renunció y manifestó su apoyo a Gándara, a quien después también nominó el PRI.

Algo similar se plantea ahora, ya que militantes y población en general piden una candidatura común, alianza, coalición o como sea, principalmente en tres estados.

El PAN abrió su registro y lo cerró a finales de julio, y tres priistas destacados, con posibilidades, decidieron incursionar e inscribirse como aspirantes a las candidaturas a las gubernaturas por parte del blanquiazul.

Dos hombres y una mujer decidieron apostar de esa manera en los estados de Nuevo León, San Luis Potosí y Sinaloa.

Se trata de Adrián de la Garza, alcalde de Monterrey; Enrique Galindo, alcalde de San Luis Potosí; y Paola Gárate, diputada local en Sinaloa.

De esta forma, el PAN analiza sus nombres y, de resultar favorecidos, entonces dependerá del PRI si avala su nominación y se busca la forma en que compitan sin que sea una alianza, palabra a la que parecen tener miedo los blanquiazules.

Los tres personajes se encuentran bien posicionados y son vistos como serios aspirantes. En los casos de Adrián de la Garza y Enrique Galindo, son los mejores posicionados desde la oposición, mientras que Paola Gárate mantiene un empate técnico con otro priista, Mario Zamora, candidato derrotado dos veces, entre ellas en la cuestionada elección de 2021.

Zamora perdió en dos ocasiones frente a Rubén Rocha Moya, en las disputas por el Senado y por el gobierno estatal. La diferencia entre Gárate y Zamora es que este último no se registró en el PAN y, por lo mismo, no está considerado por ese partido.

Como decíamos al inicio, la suerte está echada y veremos cómo reaccionan los altos mandos del PAN y del PRI.