Viernes 21 de Agosto de 2026 |
Esta mañana, el peso mexicano cotizó cerca de 16.94 por dólar, su nivel más alto en más de dos años, desde mayo de 2024 (Milenio, 2026). Es un dato llamativo. Y, como todo dato llamativo en economía, viene acompañado de una tentación: la de interpretarlo como señal de algo que en realidad no mide. El gobierno federal no resistió esa tentación. El 31 de mayo de 2026, al rendir su informe por el segundo año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró ante miles de personas reunidas en el Monumento a la Revolución que “el peso mexicano es la segunda moneda que más se ha apreciado frente al dólar estadounidense de todas las monedas del mundo”, y lo presentó como evidencia de que “la economía mexicana está estable” (Saldaña et al., 2026). El argumento fue aplaudido, replicado en medios y ampliamente difundido en redes sociales. El problema es que ese argumento es económicamente incorrecto. No parcialmente incorrecto, no matizable: incorrecto en su premisa fundamental. Y explicar por qué importa más que cualquier debate partidista, porque confundir el valor de una moneda con la salud de una economía lleva a decisiones equivocadas en materia de política pública, inversión empresarial y expectativas ciudadanas. Qué mide el tipo de cambio y qué no mideEl tipo de cambio es el precio de una moneda expresado en términos de otra. Como todo precio, lo determinan la oferta y la demanda: si hay más demanda de pesos que de dólares en el mercado, el peso se aprecia; si ocurre lo contrario, se deprecia. Hasta ahí, la mecánica es simple. El error está en suponer que esa demanda de pesos proviene principalmente de personas o instituciones que confían en la economía mexicana y quieren participar en ella de manera productiva. Eso sería razonable si el mercado de divisas funcionara así. Pero no funciona así, especialmente en el caso del peso. Gabriela Siller Pagaza, doctora en Finanzas del EGADE del Tec de Monterrey y directora de Análisis Económico Financiero de Grupo Financiero Base, documentó con precisión el mecanismo real en un análisis publicado por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas: “Tanto el carry-trade como las apuestas son movimientos especulativos que representan el 78% de las transacciones del peso mexicano. El 22% restante de las transacciones están relacionadas con la economía real, es decir con las exportaciones, remesas e inversión extranjera directa” (Siller Pagaza, 2024). Dicho en términos directos: cuatro de cada cinco pesos que se compran y venden en los mercados financieros no tienen nada que ver con si México exporta más, si sus empresas contratan más trabajadores o si su economía crece. Son apuestas especulativas. El carry-trade: apostar al diferencial de tasas, no a MéxicoEl mecanismo que explica en mayor medida la apreciación del peso se llama carry-trade y funciona con una lógica tan sencilla como ajena a la economía productiva. Un inversionista —banco, fondo de cobertura o tesorería corporativa internacional— pide prestado dinero en dólares a la tasa de interés de Estados Unidos, actualmente en el rango de 3.50% a 3.75% (El Financiero, 2026), y lo invierte en instrumentos denominados en pesos que pagan la tasa de referencia de Banxico, fijada en 6.50%. La diferencia —casi tres puntos porcentuales— es la ganancia del inversionista, siempre que el tipo de cambio no se mueva en su contra. Este flujo de capitales hacia el peso no expresa confianza en la economía mexicana. Expresa confianza en la diferencia entre dos tasas de interés. Si esa diferencia desaparece —por ejemplo, si la Fed sube su tasa y Banxico no sube la suya—, el carry-trade se deshace, los inversionistas venden sus posiciones en pesos y el tipo de cambio puede moverse con rapidez hacia niveles significativamente más altos. Como describió Siller Pagaza, el tipo de cambio “podría repuntar en forma de una liga que estaba estirada y se soltó de repente” (Siller Pagaza, 2024). Ese escenario no es hipotético hoy. Es el riesgo central que los mercados están procesando esta semana. La Reserva Federal dejó sin cambios su tasa el 29 de julio, pero lo hizo con una votación de 9 a 3: tres miembros del Comité Federal de Mercado Abierto votaron a favor de subir el referencial en 25 puntos base de inmediato (El Financiero, 2026). Las minutas de esa reunión se publicaron hoy precisamente, a las 14:00 horas del este de Estados Unidos, y el mercado las lee para calibrar cuánta presión existe dentro de la Fed para actuar en septiembre. Si el tono es más restrictivo de lo anticipado, el diferencial de tasas se comprime, el carry-trade se erosiona y el peso puede depreciarse con rapidez (Mundi.io, 2026). Si el tono es neutral, el nivel actual del tipo de cambio podría sostenerse hasta Jackson Hole, el simposio de la Fed programado del 27 al 29 de agosto, donde el presidente Kevin Warsh dará su primera conferencia como titular (Investing.com, 2026). La pregunta relevante para cualquier analista no es si el peso está fuerte hoy. Es si esa fortaleza refleja factores permanentes o temporales. Y la respuesta, en función de los datos disponibles, apunta claramente hacia lo segundo. Los analistas del sector privado proyectan que el tipo de cambio promediará por encima de 17.60 pesos por dólar en agosto, por encima del nivel actual, lo que implica cierta reversión a la media en las próximas semanas (Tech Times, 2026). Lo que los datos oficiales dicen sobre la economía realSi el tipo de cambio no es el termómetro de la economía, ¿cuáles son los indicadores que sí importan? Dos de ellos —el empleo formal y la inversión— cuentan una historia muy distinta a la que el tipo de cambio sugiere. En materia de empleo, el dato más reciente del Instituto Mexicano del Seguro Social es contundente. En julio de 2026, México perdió 19 mil 550 empleos formales, una disminución mensual de 0.1%, que convierte a ese mes en el peor periodo junio-julio de toda la serie histórica del IMSS desde 1997 (IMSS, 2026). El dato es históricamente inusual por razones de calendario: junio y julio son meses en que el empleo formal típicamente crece, gracias al inicio de ciclos comerciales y agrícolas. En 28 de los últimos 29 años, el número de trabajadores asegurados ante el IMSS aumentó o se mantuvo estable en ese periodo. La caída de 2026 no solo rompe ese patrón: es casi tres veces mayor que la peor registrada antes de la pandemia (Serendipia Digital, 2026). En los 12 meses concluidos en julio, el empleo formal aumentó apenas 1.5% anual, por debajo del 2.0% de junio, señal de una desaceleración sostenida en la generación de plazas (El Financiero / Piz, 2026). Lo que resulta especialmente revelador es el contraste con el año anterior: en julio de 2025 se crearon 107 mil 501 empleos formales, uno de los mejores registros para ese mes. Un año después, el resultado fue negativo en alrededor de 20 mil plazas. Esa caída de 127 mil empleos en la comparación anual no es estacionalidad: es deterioro estructural del mercado laboral formal (Serendipia Digital, 2026). El cuadro se completa con los datos de inversión. La Formación Bruta de Capital Fijo —el indicador que mide cuánto están invirtiendo empresas y gobierno en maquinaria, equipo y construcción para producir en el futuro— registró una caída anual de 2.97% en el primer trimestre de 2026, acumulando su segundo año consecutivo de contracciones (INEGI / Cámara MX, 2026). En el segmento de maquinaria y equipo, el declive fue de 6.50% anual en el primer trimestre, la mayor caída en seis años (INEGI / Cámara MX, 2026). Fue hasta abril de 2026 cuando esta racha se interrumpió parcialmente, con un avance de 5.1% anual, aunque desde una base deprimida y sin señales claras de que el repunte sea sostenido (México ¿Cómo Vamos?, 2026). Una economía que no invierte en maquinaria y pierde empleos formales no es una economía estable: es una economía que consume su presente sin construir capacidad para el futuro. La falacia del peso como termómetroExiste una confusión conceptual profunda —y políticamente conveniente— que consiste en tratar el tipo de cambio como si fuera un índice de desempeño económico. Los gobiernos de distintos signos han caído en ella y no es algo exclusivo de México: la apreciación cambiaria es visualmente fácil de comunicar, intuitivamente comprensible para el ciudadano común y difícil de refutar sin recurrir a conceptos técnicos. Pero la economía internacional lleva décadas documentando que la relación entre fortaleza cambiaria y fortaleza económica es, en el mejor de los casos, indirecta y mediada por múltiples condiciones y, en el peor, inexistente o incluso inversa. Países con economías sólidas tienen monedas débiles; países con economías frágiles tienen monedas fuertes. La diferencia la hace el mecanismo que genera la demanda de esa moneda. En el caso de México, ese mecanismo es en un 78% especulativo, como documenta Siller Pagaza (2024). El peso está fuerte porque las tasas mexicanas son más altas que las estadounidenses y porque los mercados financieros llevan meses apostando a que esa diferencia se mantiene. Cuando esa apuesta se revierta —ya sea porque la Fed sube tasas en septiembre o porque algún evento geopolítico eleva la aversión al riesgo global—, el tipo de cambio reflejará la realidad económica subyacente con una velocidad que los titulares oficiales no anticiparán. Lo que una economía verdaderamente sana comunicaUna economía sana no se mide por el valor de su moneda. Se mide por la calidad y cantidad del empleo que genera, por la inversión que acumula para producir más y mejor en el futuro, por el nivel de productividad de sus trabajadores y por la solidez de sus instituciones. En todas esas dimensiones, los datos oficiales más recientes de México pintan un cuadro que no coincide con el relato del tipo de cambio. El peso cotiza hoy cerca de 16.94 por dólar. Es el valor que los mercados especulativos le asignan en este momento, en función de un diferencial de tasas que puede desaparecer antes de que termine el año. Eso no lo convierte en mentira, pero tampoco en certeza. Y, sobre todo, no lo convierte en evidencia de que la economía mexicana esté bien. Las minutas de la Fed publicadas hoy, el simposio de Jackson Hole la semana que entra y la decisión de la Fed en septiembre definirán si el peso mantiene este nivel o regresa a terreno que refleje con más fidelidad lo que los datos de empleo e inversión ya están mostrando. Ese momento —no el del tipo de cambio, sino el del empleo y la inversión— es el que mide cuánto tardará México en construir el crecimiento que todavía no tiene.
Referencias El Financiero. (2026, 30 de julio). Fed mantiene tasas de interés, pero se prevén próximos aumentos. https://www.elfinanciero.com.mx/economia/2026/07/30/fed-mantiene-tasas-de-interes-pero-se-preven-proximos-aumentos/ El Financiero / Piz, V. (2026, 12 de agosto). El 'bajón' del empleo en México y EU. https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/victor-piz/2026/08/12/el-bajon-del-empleo-en-mexico-y-eu/ IMSS [Instituto Mexicano del Seguro Social]. (2026, 10 de agosto). Estadísticas de empleo formal julio 2026: México perdió 19,550 empleos formales, citado en Infobae. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/08/10/mexico-perdio-19550-empleos-formales-en-julio-y-redujo-a-243078-la-creacion-en-2026/ INEGI / Cámara MX. (2026, 4 de junio). Inversión fija bruta México Q1 2026: caída de 2.97%, suma 2 años con bajas. https://diario.mx/economia/2026/jun/04/tiene-inversion-fija-caida-de-297-suma-2-anos-con-bajas-1121143.html Investing.com / Kapital Grupo Financiero. (2026, 29 de julio). Tras decisión de la Fed, ¿es inminente un alza de tasas de interés en septiembre? https://mx.investing.com/news/economy-news/tras-decision-de-la-fed-es-inminente-una-alza-de-tasas-de-interes-en-septiembre-3709352 México ¿Cómo Vamos? (2026, julio). Inversión Fija Bruta — abril 2026: ruptura de racha negativa. https://mexicocomovamos.mx/infobites/inversion-fija-bruta/ Milenio. (2026, 19 de agosto). Cierre del dólar: cotización peso mexicano hoy 19 agosto 2026. https://www.milenio.com/negocios/cierre-del-dolar-cotizacion-peso-mexicano-hoy-19-agosto-2026 Mundi.io. (2026, 18 de agosto). Minutas de la Fed y la depreciación del peso en 2026. https://mundi.io/finanzas/minutas-de-la-fed-y-la-depreciacion-del-peso-en-2026/ Saldaña, I. E., Muñoz, A. y Jiménez, N. (2026, 31 de mayo). Economía mexicana está estable y el peso es la segunda moneda más apreciada: Claudia Sheinbaum. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/31/economia/economia-mexicana-esta-estable-y-el-peso-es-la-segunda-moneda-mas-apreciada-claudia-sheinbaum Serendipia Digital. (2026, agosto). Empleo formal en México cae en julio 2026 a peor nivel histórico. https://serendipia.digital/datos-y-mas/empleo-formal-en-mexico/ Siller Pagaza, G. (2024, 27 de mayo). El carry-trade, la razón detrás de la apreciación del peso mexicano. Revista IMEF — Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. https://www.revista.imef.org.mx/articulo/el-carry-trade-la-razon-detras-de-la-apreciacion-del-peso-mexicano/ Tech Times. (2026, 17 de agosto). Superpeso Returns to Two-Year Highs Ahead of Fed Minutes That Could End It. https://www.techtimes.com/articles/324751/20260817/superpeso-returns-two-year-highs-ahead-fed-minutes-that-could-end-it.htm
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