23 de Agosto de 2026

Pensando en México confirma la dimensión de la crisis del Sistema Escolar: no es solo rezago, sino un desmantelamiento de la cobertura, la calidad y la conducción del proyecto educativo que golpea, sobre todo, a los más pobres. Y que solo regresó al debate público por una decisión inaudita: la SEP recortó de un plumazo el ciclo escolar.

En ese vacío de discusión seria es donde Salomón Chertorivski ha decidido volver a poner el tema.

Mientras otros actores políticos viven de la ocurrencia y del escándalo del día, Chertorivski llega a este foro con una consistencia que no es nueva.

Es el mismo que, como secretario de Desarrollo Económico y titular de Salud federal, habló de evidencia, no de consignas.

El mismo que, como rector de la Escuela de Gobierno del ITAM y en su paso por la administración de Mancera, defendió el rescate de escuelas.

Hoy convoca en un mismo panel a Sylvia Schmelkes, Germán Álvarez Mendiola, del CINVESTAV; Eduardo Backhoff y hasta al SNTE. Sin improvisación, con diagnósticos rigurosos y sin descalificar a nadie.

Propuesta, no grilla.

Y no es casual que lo haga desde Polanco, en la Ciudad de México, donde ha mantenido presencia permanente, recorriendo alcaldías, articulando mesas de trabajo y construyendo una agenda para la capital que no depende de cargos.

En una ciudad donde muchos aparecen solo en temporada electoral, Salomón Chertorivski se mantiene como un líder con propuestas y territorio.

El foro de este jueves es una muestra más de eso: un liderazgo que no improvisa, que estudia y que plantea una agenda de reconstrucción donde, a juicio del autor, la 4T solo dejó ruinas.

Tómelo con interés

El costo de endurecer las reglas de origen en la revisión del T-MEC 2026 sería un tiro en el pie para las propias Big Three —GM, Ford y Stellantis— que se pretende proteger.

Ya con el salto de 62.5% del TLCAN a 75% de VCR, más un 70% de acero y aluminio regional y un 40% de valor producido con salarios de 16 dólares por hora, el informe de la Comisión de Comercio de Estados Unidos confirmó lo que la industria advirtió:

un aumento promedio de 200 dólares por vehículo solo en costos variables —212 dólares por transmisión y 166 por acero—, además de una caída en el empleo, la producción y las ganancias.

Ford estima que un nuevo arancel o incumplimiento representaría un impacto de 60 mil millones de dólares para el sector y de al menos 3 mil dólares por automóvil para el consumidor.

Si, como anticipa la Industria Nacional de Autopartes, Washington intenta revivir lo que perdió en el panel de controversias y elevar el contenido regional a 85% —10 puntos más en cada categoría—, e incluso imponer un requisito de contenido nacional estadounidense, el efecto sería inverso al buscado.

Lo dice el propio Consejo de Política Automotriz de las Big Three en su carta a la USTR: ningún vehículo producido fuera de Norteamérica cumpliría esos umbrales y muchos fabricantes preferirían pagar el arancel de 2.5% de Nación Más Favorecida antes que reconfigurar toda su cadena.

México calcula que se requieren entre 5 mil y 10 mil millones de dólares en nuevas inversiones solo para cumplir con esos requisitos, costo que terminaría reflejándose en el precio final, reduciría las ventas —hasta 150 mil unidades al año, según el Center for Automotive Research— y haría más atractivos los automóviles importados de Japón y la Unión Europea, que hoy pagan solo 15%.

Tómelo con atención

El acuerdo de este jueves entre Claudia Sheinbaum y Mark Carney para acelerar la revisión del T-MEC es más que un gesto diplomático: representa una estrategia defensiva de Norteamérica frente a la incertidumbre que genera Washington.

Desde el 1 de julio, cuando Estados Unidos no aceptó extender el tratado en su forma actual y lo dejó sujeto a revisiones anuales hasta 2036, el mensaje para los inversionistas fue de inestabilidad.

Lo que hacen México y Canadá es invertir los términos: adelantar la negociación, dar certidumbre a empresas y trabajadores y llegar unidos a la mesa de 2026.

Ahí radica el mérito político.

Sheinbaum y Carney entendieron que la competitividad de la región —“la más competitiva del mundo”, insisten ambos— no sobrevive con amenazas arancelarias unilaterales.

El Plan de Acción que pactaron en septiembre de 2024 y que hoy ratifican mediante una llamada busca blindar las cadenas de suministro, potenciar puertos y ferrocarriles entre ambos países para reducir la dependencia del cruce por Estados Unidos y mantener intacto el Programa de Trabajadores Agrícolas.

Frente a la narrativa de Trump de que el T-MEC es negociable por capricho, México y Canadá responden que es indispensable y que debe ser más justo y eficaz.